3. ¿Los medios
sustituyen a la soledad?
María Velázquez Dorantes
Parece ser que hoy en día, para escapar dela soledad,
los medios de comunicación y los medios electrónicos se han planteado
dentro del papel de compañía social, dejando a un lado la importancia de
la comunicación directa y personal; el problema es que quizás provoquen
mayor incomunicación y destierro con gente que también se siente en
soledad.
Nuestro gran tormento en la vida
proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a
huir de esa soledad.
Guy de Maupassant
¿Nos hemos cuestionado del por qué muchas veces el
televisor o el estéreo están encendidos sin algún motivo especial? O por
qué muchos jóvenes u adolescentes se sientan frente a un monitor de
computadora a chatear sin ninguna intención de establecer relaciones
sociales. Las respuestas que existen ante estas y otras preguntas de la
misma índole se centran en varias hipótesis, que están dirigidas en
función de los medios comunicación y los estados de ánimo a los que se
enfrenta el ser humano.
Algunos pueden suscitarse alrededor no del
esparcimiento sino de los deseos de alejarse por lapsos momentáneos de los
problemas sociales, escolares, laborales, familiares y proyectarlos como
un mecanismo de escapatoria a algo que tan “complicado” se percibe.
La otra hipótesis se basa en el sentimiento de soledad,
en la falta de compañía, en el sentimiento de inseguridad y de
aislamiento; y está hipótesis hace reflexionar acerca del porqué la
televisión se pasa horas prendida sin que se le preste atención o el
porque de la música en el ambiente sin ser escuchada.
Parece ser que hoy en día, los medios de comunicación y
los medios electrónicos se han planteado dentro del papel de compañía
social, dejando a un lado la importancia de la comunicación directa y
personal; al presentarse la posibilidad de compañía a través de medios tan
fríos como un televisor o la Internet se está desplazando el contacto
grupal, el interaccionismo personal e individual; una flaqueza dentro de
la comunicación inter e intrapersonal que conlleve a la socialización.
En tiempos anteriores cuando el concepto
de globalización no se había presentando tan fuerte como en nuestra época,
los libros eran medicina para curar la soledad, sin embargo de ellos se
rescata mucho, el despertar del pensamiento y de la creación visual en la
mente; pero de un medio que muchas veces otorga información comprimida,
sin relevancia y quizás más caótico para la soledad, lo único que logra
realizar es la segregación consigo mismo, con la familia, con los amigos,
con la identificación de persona a persona; con enormes probabilidades de
incremento en la soledad interior.
Los avances de los medios, la creación y su difusión
presentan enormes ventajas, pero como compañía no ofrece valores
universales como los afectos, el amor, amistad, fidelidad; quizás
provoquen mayor incomunicación y destierro con gente que también se siente
en soledad.
Así que este es el momento para sacar el mejor provecho
de la comunicación directa, personal, afectiva, evitándonos caer en
exilios electrónicos.
Relacionémonos con los medios a través del fin con el
que fueron creados y llenémonos de una interacción personalizada: de ambos
aprenderemos.
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