3. Con quién
Mikel Agirregabiria Agirre
A veces, a algunos, nos cuesta años descubrir lo más
obvio.
Durante años y décadas, muchos hemos actuado movidos
por preguntas-motores que nos atormentaban y nos agobiaban, tales como
qué, para qué, por qué, por cuánto, a cambio de qué, dónde, cómo, cuándo,
desde y hasta cuándo, y luego qué,… Incluso hay quien se motiva con
razones como contra quién, según quién, tras quién, entre quiénes, sin
quién,…
De pronto, cuando se han desgastado esas cuestiones
ociosas a las que atribuíamos tanta importancia, sólo resta la gran
interrogación final: ¿Con quién? Respondida esa clave última, todas las
demás incógnitas quedan despejadas: ¿Hacer qué? El bien. ¿Para qué? Para
ser felices. ¿Por qué? Porque es mejor así. ¿Por cuánto? Por mucho, porque
sólo tenemos una vida que dar. ¿A cambio de qué? A cambio de amor, que lo
es todo. ¿Dónde? En todas partes. ¿Cómo? Haciendo felices a los demás.
¿Cuándo? En todo tiempo y desde ahora mismo. ¿Desde y hasta cuándo?
Mientras podamos. ¿Y luego qué? Luego será… más de lo mismo.
¿Con quién? Ésa es la solución. El
proverbio proclama: Dime con quién andas y te diré quién eres.
Sacha Guitry
señalaba
“¡Por fin voy a vivir solo! Y, enseguida, me pregunto con quién”.
Y nuestros hijos se preocupaban por nosotros, viendo la felicidad de una
familia unida: “Aita, ama, cuando nosotros seamos mayores, ¿con
quién jugaréis vosotros?”. Les
contestábamos: “Con nuestros nietos que serán vuestros hijos”.
¡Feliz Navidad!
|