5. Inmigración peligrosa
Alejo Fernández Pérez
Nuestros gobiernos no muestran una determinación
clara de lucha contra la inmigración ilegal, y menos aún parecen tener
capacidad para hacerlo. ¿Quieren llegar al consabido millón y legalizarlos
rápidamente para obtener su voto después? Habrá que seleccionar un poquito
más a los políticos, pues el problema no es de inmigrantes ilegales sino
de políticos ineptos incapaces de ordenar la admisión e integración de
aquellos.
España parece ser la principal vía de
entrada de inmigrantes americanos y africanos para toda Europa. Sin
embargo, Europa aun no ha sido capaz de dotarse de una legislación común
para organizar la inmigración. Las consecuencias son preocupantes. Dentro
de las numerosas facetas que presenta esta cuestión hay una, la política,
que se ha colado de forma desapercibida y puede dar lugar a consecuencias
graves y de largo alcance. Veamos:
Tenemos unos 2 millones de inmigrantes
legalizados y no tardaremos en tener, por lo menos, un millón más de
musulmanes, sin contar los de otras nacionalidades. Muchos serán
nacionalizados españoles, y a todos es probable que se les otorgue el
derecho a votar. Nuestros gobernantes parecen no querer , no poder o
incluso fomentar la entrada de inmigrantes norteafricanos. No hay duda de
que una buena integración trae considerables ventajas; pero si la
integración está viciada, los males pueden ser peligrosos en extremo.
Zapatero gobierna con el apoyo
imprescindible del catalán Maragall; y este a su vez, con los poquitos
votos del republicano Rovira. Por tanto, en nuestras democracias pueden
gobernar y gobiernan los que menos votos saquen, lo que significa una
desvirtuación total de la democracia. Ya sorprende que entre más de
doscientas naciones libres (?) que hay en el mundo, no más de dos docenas
puedan ser realmente consideradas “democráticas”
Dogma único: En democracia los políticos
de todos los tiempos y colores no luchan -unos más y otros menos- más que
por los votos, palanca para alcanzar o mantenerse en el poder. El poder,
dejémonos de fariseísmos y de coñas marineras, es el verdadero Dios de los
políticos y el voto es su profeta. Y por los votos son capaces de arruinar
a su nación, dividirla, venderse al mejor postor, y destruir a cualquiera
que se le oponga. Y los destruyen con mil argucias
Un millón de votos, y menos aún, serán
decisivos para alcanzar la mayoría absoluta en las próximas elecciones
locales y nacionales. El partido que sepa atraerse a los mahometanos
gobernará; pero ¿gobernará este partido o gobernarán los musulmanes a
quienes deba el poder?
Y si nos gobiernan los musulmanes podrán
exigir, y exigirán, que se legalice la poligamia , que se pueda pegar a
las mujeres, que éstas no hereden o no hereden más que la mitad que los
varones, que las mujeres vayan con la cara tapada, que sólo los hombres
estudien carreras. Nada de salir a tomar unas copas o un cafelito, y nada
de trabajar fuera de casa. De buscar marido se encargará “papaíto”.
¿No exageramos un poco? Quizá, pero Bin
Laden, Sadam y los talibanes nos vigilan. Los afganos, iraquíes, iraníes,
los saudíes y los sudaneses están a nuestro lado. Varios millones de
musulmanes residen en Europa, y en Europa continuarán entrando para
quedarse cada vez más y en menos tiempo. España concede unas 15,000
licencias a los argelinos para trabajar en España; mientras que Francia
otorga más de 300,000, de los cuales unos 200,000 se nos cuelan en España.
¡Y sólo a Marruecos podemos devolver los ilegales!
Nuestros gobiernos no muestran una
determinación clara de lucha contra la inmigración ilegal, y menos aún
parecen tener capacidad para hacerlo. ¿Quieren llegar al consabido millón
y legalizarlos rápidamente para obtener su voto después? Los progres
siempre justificaron sus ideología ofertando un paraíso a los más pobres.
Fracasaron estrepitosamente y los pobres se hartaron de hambre. Ahora se
contentan con encaramarse al poder, y manejar el dinero para cambiar al
mundo con doctrinas que huelen a rancio, obsoletas y tan arcaicas , que
son anteriores a Cristo.
¿Cómo se comportarán los inmigrantes en
caso de paro por crisis económica? ¿Aguantará nuestra Seguridad Social? La
comisión de delitos no deja de aumentar. Las organizaciones terroristas y
el crimen organizado encuentran en España un terreno abonado. Por suerte,
la mayoría de los hispanos están vacunados contra la progresía.
¿Tenemos remedio? Claro que sí, siempre
hay remedio, pero habrá que seleccionar un poquito más a los políticos,
pues el problema no es de inmigrantes ilegales sino de políticos ineptos
incapaces de ordenar la admisión e integración de aquellos. En todas las
ocasiones sería bueno revisar física , mental y económicamente a los
candidatos. ¿Ha pensado alguien en solventar la principal causa de la
inmigración: La oposición de las parejas a tener hijos?
Como siempre, cada nuevo gobierno se suma
a nuestra inveterada necedad de partir de cero para resolver cualquier
problema, también el de la inmigración. Responsable: el gobierno anterior.
¡Faltaría mas! ¿Qué diríamos de una familia en la que un miembro se pone a
construir una casa, y cuando por cualquier circunstancia cede la dirección
a otro, este la derriba, hace tabla rasa de todo lo construido y empieza
otra, que él cree mejor. Y así una vez, y otra, y otra, y otra,…? Mientras
tanto, la familia durmiendo a la intemperie.
Para conducir, por ejemplo, un avión o un
barco hay que prepararse concienzudamente. Además, hay que someterse a
revisiones físicas y psicológicas de forma periódica. Para conducir o
gobernar una nación o una gran población no importa estar medio loco o
chiflado. Posiblemente, si se sometiera a los gobernantes a revisiones
mentales, y se hicieran públicas, nos encontraríamos con una elevada
proporción de “majaretas”. Claro que de evitar esas revisiones ya se
encargan los gobernantes -para eso mandan-, por muy evidente que resulte
la deficiencia mental -y no digamos cultural- de alguno que otro. No hay
más que verlos y oírlos.
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