5. Satán
Miguel Rivilla San Martín
Desde que el mundo es mundo ha existido el mal y la
personificación del mismo, Satanás. Tengo la impresión, no obstante, que
en tiempos pasados estaba como agazapado y oculto. Al presente se ha hecho
manifiesto, desvergonzado y hasta provocativo.
En los muros de algunas iglesias he visto
pintadas blasfemias, invocando abiertamente a Satán. ¿Quién, por otra
parte, no ha visto en las grandes ciudades, lugares de copas, discotecas o
chiringuitos con rótulos satánicos?... Confieso que este hecho me ha
causado perplejidad, indignación y preocupación crecientes. La presencia
del Anticristo en nuestro mundo no es algo irreal. Van proliferando por
todas partes seguidores suyos, que descaradamente le invocan. Hay grupos
que confiesan practicar culto a Satanás y sectas que ocultan sus
influencias. Resulta indiscutible en multitud de grupos esotéricos y
ocultistas. Es asimismo preocupante el auge que va teniendo el satanismo
en algunos medios de enorme irradiación social, como el caso de algunos
intérpretes de rock. Ante esta avalancha que pretende anegarnos a todos en
el odio a Dios y a su Sma. Madre, los cristianos tenemos que reaccionar.
Tomar partido abiertamente por Cristo y la Virgen, recurrir a la oración y
a los sacramentos. Hemos de despertar ya del sopor e indiferencia
religiosa y cobrar conciencia que es mucho lo que nos estamos jugando
todos. Se hace de todo punto necesario alimentar nuestra fe en Dios con la
escucha atenta de su Palabra y luego testimoniarla valientemente en el
ambiente en que vivimos, sin miedo a nada ni a nadie.
Las
palabras de Jesús en el Evangelio son alentadoras al respecto. “No tengáis
miedo. Yo he vencido al mundo. Yo estaré con vosotros hasta el final de
los tiempos”.
|