6. De la misa a la mesa
Jaime Septién
La misa ha de ser el principio de la jornada hacia
la mesa de los que nada tienen.
El Pan Eucarístico es el pan que se
reparte entre los pobres. Los pobres tienen hambre de Eucaristía y hambre
de pan. No existe misa sin misión ni misión sin Jesús. El Pan Eucarístico
es el pan de la caridad. “Cristiano es el que da la mano; el que no da la
mano no es cristiano” (San Vicente de Paúl), podemos resumir en grandes
trazos las ideas del 48 Congreso Eucarístico Internacional que recién
concluyó en Guadalajara.
“El mundo tiene necesidad de luz”
exclamaba el Papa Juan Pablo ll al cierre del Congreso. Y esa luz es la
Eucaristía y el trabajo de todos los que componemos la Iglesia. Nunca más
la caridad sin Jesús encarnado; nunca más ese peregrinaje a tientas de los
hijos de la Luz. “!Misterio de vida! ¿Qué aspiración puede ser más grande
que la vida? Y sin embargo, sobre este anhelo humano universal se ciernen
sombras amenazadoras...”, nos decía el Vicario de Cristo al finalizar las
jornadas que congregaron gente de 87 países y millones de almas unidas en
el Santísimo Sacramento.
La Eucaristía no es rito vacío, no es
magia, no es metáfora. Es la forma que tiene Cristo para interpelarnos;
para que no cerremos el corazón a la petición de ayuda de los más pobres.
A ellos, al mismo tiempo hay que darles de comer y darles de beber el
alimento que sostiene el cuerpo y el alimento de la vida que no se acaba
“abriéndonos a la lógica del amor y del compartir”, afirmaba el Papa.
Lógica que va contra la “lógica” de la
globalización, donde unos pocos controlan la vida de millones de pobres.
Vivir la Eucaristía es transformar al mundo desde Cristo. Él se entregó
por nosotros, ¿por qué nosotros hemos de regatearle entregarnos a los
demás por Él? La misa ha de ser el principio de la jornada hacia la mesa
de los que nada tienen. La misa como principio de una vida plena, la única
vida que vale la pena de ser vivida.
Finalmente, los que tuvimos la gracia de
participar en la fiesta de la Iglesia sobre Jesús Eucaristía -como
periodista un servidor-hemos salido de esta cita convencidos de que el
Siglo XXl que comienza, será el Siglo de la Eucaristía o no será. Y que la
Iglesia católica, nuestra Santa Madre Iglesia, está, de verdad, en buenas
manos.
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