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6. Por una civilización del amor

Juan Ignacio Vargas Ezquerra

El Consejo Pontificio de Justicia y Paz publicó este otoño el llamado Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, un libro de 525 páginas que ofrece indicaciones sobre la vida pública estructuradas en 583 puntos y que analiza temas como el matrimonio, la familia y los derechos de los niños, la justicia económica, el terrorismo, la guerra preventiva y la defensa de la vida en general.

El Consejo Pontificio de Justicia y Paz publicó este otoño el llamado Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, un libro de 525 páginas que ofrece indicaciones sobre la vida pública estructuradas en 583 puntos y que analiza temas como el matrimonio, la familia y los derechos de los niños, la justicia económica, el terrorismo, la guerra preventiva y la defensa de la vida en general.

Esta obra incluye una introducción y tres partes. La primera, dividida en cuatro capítulos, expone los puntos de partida fundamentales de la doctrina social: el plan amoroso de Dios para el hombre y la sociedad, la misión de la Iglesia, la persona humana con sus derechos y los principios y valores de la doctrina social. La segunda, dividida en otros siete capítulos, se centra en cuestiones y argumentos sobre temas considerados clásicos para la Iglesia católica: la familia, el trabajo humano, la vida económica, la comunidad política, las relaciones internacionales, el medio ambiente y la paz. En la tercera parte, un único capítulo contiene varias indicaciones para la utilización de la doctrina social en la práctica pastoral de las comunidades cristianas y en la vida de los creyentes, sobre todo de los laicos. Finalmente, en una conclusión titulada Por una civilización del amor, se explica la intención de fondo y los objetivos que han movido a la Santa Sede a publicar el documento.

En relación con los temas de actualidad, este volumen habla sobre el aborto, definiéndolo como un "crimen espantoso" y pide a los políticos católicos no favorecer con su voto leyes que vayan contra el derecho a la vida. Acerca del terrorismo, recuerda que "siembra odio y muerte” y que “ninguna religión puede tolerar el terrorismo, y aún menos predicarlo”. En cuanto a la guerra preventiva afirma que "La legitimidad internacional para el uso de las fuerzas armadas, sobre la base de una evaluación rigurosa y motivaciones bien fundadas, sólo puede ser dada por la decisión de un cuerpo competente que identifique situaciones específicas como amenazas para la paz y autorice una intrusión en una esfera de autonomía generalmente reservada para un estado", expresa el documento. Sobre el papel de la comunidad política en defensa de la vida recuerda que ciertos valores morales, como la defensa de la vida, no pueden modificarse sólo para encajar con "la opinión de la mayoría", sino que deben ser reconocidos como elementos de "ley natural escritos en el corazón humano". En esta línea, añade que “nadie puede escapar a la responsabilidad moral de las acciones realizadas y será juzgado por Dios de acuerdo con esta responsabilidad”. Y por último, este ejemplar pontificio reitera la importancia de la familia como institución básica, basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, añadiendo el derecho de los niños a vivir en una familia con un padre y una madre y defendiendo el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos.

 
 

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