5. La fe de la
Iglesia y los Evangelios
Miguel Rivilla San Martín
Muchas veces los enemigos de Dios han tratado de
socavar la fe de la Iglesia trasmitida a sus fieles, fundada en los
Evangelios canónicos. Vano intento.
Muchas veces los enemigos de Dios, valiéndose de la
mentira, la calumnia, la superchería y hasta de la seudo ciencia, han
tratado de socavar la fe de la Iglesia trasmitida a sus fieles, a lo largo
de los siglos y fundada en los Evangelios canónicos.
Vano intento. La verdad y los dogmas propuestos por la
Iglesia siempre han prevalecido frente a las insidias y ataques desatados
contra ellos.
Tal ha sucedido con la que parecía a muchos una prueba
definitiva, histórica, contra la virginidad de María, la Madre de Dios. Al
divulgarse en el 2002 el descubrimiento arqueológico de un osario del año
66 d.C, con la inscripción en arameo “Jaime, hijo de José, hermano de
Jesús” pensaban haberse demostrado la falsedad del dogma de la virginidad
de María.
Hoy está confirmado, por medios de toda solvencia
científica entre los mismos judíos, que ese osario, ha sido una burda
falsificación por parte de una banda de arqueólogos que pretendían
lucrarse con el hallazgo y que han acabado con sus huesos en la cárcel.
Una vez más. los católicos y cristianos en general,
debemos estar alegres al proclamar públicamente la fe propuesta por la
Iglesia y que juntos nos gloriamos de profesar.
|