7. El poder
simbólico de los medios de comunicación
María Velázquez Dorantes
En cada palabra, imagen, en cada letra y sonido existe
un simbolismo que actúa psicológica y emocionalmente en el ser humano.
En nuestra actualidad somos bombardeados por el poder
simbólico que construyen los medios de comunicación, es decir, en cada
palabra, imagen, en cada letra y sonido existe un simbolismo que actúa
psicológica y emocionalmente en el ser humano. Y este mecanismo comienza a
crearse por regular, dentro de toda la mercadotecnia y la publicidad,
debido a que cada marca otorga determinado concepto, como: estatus social,
elegancia, refinamiento, seguridad y otros tantos verbos que simbolizan
una influencia enorme en la que todos han edificado una significancia.
Pero esto no sólo surge en la publicidad, sino en los informativos, en los
programas de entretenimiento, en los culturales y todo ello se debe a que
el individuo tiene un factor de sensibilidad muy amplio, de percepción y
del ejercicio de involucrase con las cosas que rodean su realidad.
El poder simbólico en ventaja tiene el formar, recrear
y redescubrir al propio individuo, cuando éste es inundado por elementos
simbólicos es capaz de generar mayor autoestima, seguridad propia y
forjarse nuevas metas que logren identificarlo como un ser progresista y
esa cualidad los medios de comunicación deben explotarla para crear
conciencia de identificación, sólo para vender y convertirse en medios
triviales.
Ante esta situación el individuo debe alimentarse
culturalmente, socialmente, espiritualmente; para concentrarse en un ser
exigente que demande a los medios de comunicación la calidad de una buena
información. Hacer que el poder simbólico vuelva a reunir los valores
universales, es rescatar lo que parece estarse perdiendo como la familia,
la defensa de la vida y el rescate de las grandes costumbres; porque esta
es una de las grandes responsabilidades de los medios de comunicación. Sin
embargo, es importante aclarar que no sólo los medios de comunicación
ejercen el poder simbólico sino que el individuo es parte de ese ejercicio
y para sacar las ventajas de ello ambos deben hacerse responsables del
simbolismo social al que todos nos enfrentamos.
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