5. Matrimonios
homosexuales
Miguel Rivilla San Martín
La escritora Ángeles Caso ha publicado un artículo con
el que se congratula por la aprobación legal del “matrimonio” homosexual
español. Parece oportuno hacer unas puntualizaciones clarificadoras para
los lectores de dicho artículo.
La escritora Ángeles Caso, en el diario La Razón
(9/1/05) ha publicado un elogioso artículo, con el que se congratula por
la aprobación legal del “matrimonio” homosexual español, en todo
equiparado al matrimonio civil o religioso.
Sin entrar a demostrar la incongruencia de denominar
“matrimonio”, (contra el sentido común, cultural y lingüístico) a la unión
de dos personas del mismo sexo, parece oportuno hacer unas
puntualizaciones clarificadoras para los lectores de dicho artículo.
Esquemáticamente señalo aquí unas pocas, sin
desarrollarlas, en honor a la brevedad y concisión del espacio exigible, y
sin que sea óbice de ulterior ampliación por parte de expertos en la
materia.
Desde una convicción cristiana de la vida parece obvio
proclamar:
1-La autoridad de Dios
es la única que dicta lo que es bueno o malo.
2-Este dictamen llega al hombre por
medio de la revelación divina.
3-La revelación nos consta en
la naturaleza, en la persona de su Hijo Jesucristo y en el universal
consenso.
4-El discernir el bien o el mal
no es cuestión sólo de la conciencia personal.
5-Tampoco es cuestión de
mayorías o minorías.
6-Hay referentes objetivos:
Dios, su Palabra (Biblia-Jesús), Iglesia-Tradición.
7-La ley natural obliga a
todos los hombres, sean o no
cristianos o católicos.
8-La moral de la Iglesia no es
consecuencia de la normativa judeo-cristiana.
9-“Los actos homosexuales son
objetivamente desordenados. Son contrarios a la Ley natural. No pueden
recibir aprobación en ningún caso” Nº 2357 CIC.
10-“La legalización jurídica de parejas
homosexuales va en contra de la naturaleza humana y revela una
corrupción grave de la conciencia moral ciudadana”.
Monseñor Elías Yanes.
11-“Estamos ante una propaganda masiva a
favor de la homosexualidad. Hablar de discriminación está fuera
de lugar. No hay que marginarlos.
Pero esto no quiere decir que haya que equiparar sus uniones a los
matrimonios” Erich Kock en el Avenire.
12-“Equiparar las “uniones
homosexuales” al matrimonio es una aberración
contra la ley natural. Se hace responsable de los graves efectos negativos
que tendría para la sociedad la legitimación de un mal moral. Permitir que
esas personas adopten niños es atentar contra los derechos de
esos niños que el día de mañana,
cuando caigan en la cuenta de la realidad, sufrirán taras psíquicas al
compararse con el resto de sus compañeros. Destacados científicos están en
contra de la adopción de niños por parejas homosexuales, por los traumas
psíquicos que esto sería para el niño” ABC(4/9/94) pg. 52.
N.b. No se trata aquí de
imponer NADA A NADIE, pero sí de
tener claros unos criterios bien fundados para saber distinguir lo
verdadero de lo falso.
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