6. Igualdad y
coeducación
Jesús Domingo Martínez
El
artículo muestra como en la laicista Francia se está cuestionando la
coeducación.
En Francia sigue abierto el debate sobre los problemas
de la enseñanza mixta, a raíz de comportamientos violentos o sexistas en
las aulas. En un dossier sobre este tema publicado en la revista Scouts
d’Europa se reflexiona sobre el malentendido que llega a identificar la
igualdad con la coeducación.
Marie Coevoet, autora del dossier, hace notar que en
los debates actuales sobre el tema “son los excesos los que hacen
reflexionar sobre la eficacia de la coeducación: comportamientos violentos
y sexistas de los chicos y apartamiento de las chicas para evitar lo peor.
(...) Pero rara vez se aborda la cuestión del desarrollo del individuo, de
su estructuración, de la educación de la afectividad, del afinamiento de
sus gustos, de la confianza en los mismos (lo que es verdaderamente
importante para ambos sexos), de la serenidad, de la tranquilidad, de la
alegría de no estar obligado a representar un papel, de no tener que
defenderse”.
“A menudo se oye decir que el objetivo es aprender a
vivir juntos lo mejor posible. Curiosamente, jamás en nuestra historia ha
habido tantos divorcios y tantos niños que nacen fuera del matrimonio, lo
que indica que los hombres y las mujeres tienen muchas dificultades para
comprometerse. Esto quiere decir que los que se han educado juntos no
llegan a saber vivir juntos, a estimarse, a aceptar que son diferentes, y
que ninguno está dispuesto a hacer concesiones. El reto para cualquier
pareja y para toda relación humana es entenderse como diferentes sin
perder su identidad. Haber aprendido a discernir los talentos, las
cualidades, la gestión de las emociones y sensibilidades propias de su
género antes de llegar a la edad adulta permite quizá apreciar mejor la
diferencia y descubrir la complementariedad en la duración”, afirma la
misma autora. Se puede también añadir que nunca ha habido tanta violencia
doméstica.
Tal vez sea hora de dejar de confundir y reconocer que
igualdad no es lo mismo que igualitarismo o que coeducación no es igual a
posterior convivencia ni un derecho inalienable. Pues está demostrado que
con la educación diferenciada se pueden obtener los mismo, si no mejores,
resultados.
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