6. Fuente de paz y
de solidaridad
José Ignacio Alemany Grau, Obispo
Mensaje de los Obispos del Perú fruto de la última
Asamblea General Ordinaria. «La búsqueda del bien común es fuente de paz y
solidaridad».
El mes pasado estuvieron reunidos nuestros Obispos en
la que llaman “Asamblea general ordinaria”. La de este 2005 es la número
85.
Durante unos días, de la misma manera que en años
anteriores, los Obispos trataron algunos temas concretos para el bien
pastoral de las distintas diócesis del Perú y al mismo tiempo han tratado
un tema especial que luego suelen compartir con el Pueblo de Dios para
ayudarles en la fe.
El de este año es breve y quiero compartirlo con
ustedes.
Comienzan diciéndonos que durante estos días han
tratado el tema de la familia que ciertamente constituye uno de los
problemas más grande de nuestro tiempo si es que pretendemos que en el
mundo pueda haber verdaderamente paz y progreso.
Como padres espirituales nos manifiestan también la
“cercanía, aliento y preocupación ante la difícil y compleja situación que
estamos atravesando en el Perú”.
Será bueno que los escuchemos y que compartamos sus
consejos con otros católicos y hombres de buena voluntad:
“Conocemos de cerca los problemas que afectan a todos
los peruanos. Vivimos en la actualidad una creciente falta de credibilidad
en las personas e instituciones.
Percibimos la violencia en la ciudad y en el campo; y a
la que se recurre con frecuencia para exigir reivindicaciones que, aunque
justas muchas de ellas, no pueden ser atendidas con prontitud.
Nos preocupa especialmente la corrupción creciente y
generalizada en el Perú.
Esta lamentable realidad es el resultado de la búsqueda
del interés personal, de grupo de partido, cuando no se tiene en cuenta el
bien integral de la sociedad peruana.
Como pastores queremos iluminar la situación presente
con la fuerza transformadora de Jesucristo para descubrir nuestras
posibilidades y fortalecer la democracia con justicia y solidaridad para
el país, evitando recurrir a medios violentos, que atentan contra la vida
y el bien común.
El mismo Jesús, crucificado y resucitado, nos invita a
recuperar la confianza en nosotros y entre nosotros, apostando juntos por
un futuro mejor. Con el apóstol Pablo decimos “hay que vencer el mal con
el bien”.
La política es “el arte de buscar y realizar el bien
común”. Es, por tanto, el bien común el que nos convoca a todos, sin
excepción, a participar de manera activa y nos compromete más a los que
nos identificamos con Jesucristo, que “pasó por el mundo haciendo el
bien”.
Antes de continuar la reflexión de nuestros Obispos y
pasar a las preguntas que ellos nos hacen, será bueno renovar nuestra fe
en el gran mandamiento de la caridad en el que tanto insistió Jesús y
pensar en la gran obligación de ayudarnos unos a otros. No podemos
desentendernos de nuestros hermanos. Todos los hombres son nuestros
hermanos.
“Nos preguntamos con ustedes: ¿qué estamos haciendo
para crear un clima de diálogo y de concertación entre todos los peruanos?
¿Cómo podemos ser capaces de descubrir que el bien del país se logra
deponiendo actitudes egoístas y ambiciones desmedidas para encontrar
juntos el desarrollo y el bienestar de nuestro pueblo?
En esta hora crucial de nuestra historia nos sentimos
comprometidos como Iglesia a convocar a todos los peruanos para unir
nuestras voluntades a fin de encontrar el camino de la concordia que nos
lleve a la consecución de la anhelada paz.
Como pastores nos unimos a los deseos y anhelos del
pueblo peruano recordando con gratitud las palabras que el Papa Juan Pablo
II nos dirigiera hace veinte años en su visita a nuestra patria:
“¡Construyan un Perú más fraterno y reconciliado. Un
Perú mucho más justo y sin violencia. Un Perú donde reine la honestidad,
la verdad y la paz!”
Como ves es un programa importante par meditar en esta
cuaresma que se acerca.
De esta manera, entre todos, comprenderemos la
enseñanza de nuestros Obispos:
La búsqueda del bien común es fuente de paz y
solidaridad.
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