6. El DDT, Uganda y
la UE.
Jesús D. Martínez
La Unión Europea ha advertido al gobierno de Uganda
que si autoriza el uso del DDT para combatir la malaria podría tener
problemas con sus ventas de productos agrícolas a la Unión Europea,
olvidando que la malaria fue erradicada de algunos países europeos en el
siglo pasado, entre ellos España, gracias al uso del DDT.
Antes de nada quiero dejar claro que no soy partidario
de la utilización de un producto peligroso, pero me parece interesante sea
conocido el siguiente asunto. “La UE advierte a Uganda sobre el uso del
DDT para combatir la malaria” podría ser el titular de la noticia. Es que
el DDT ha sido durante años la “bestia negra” de los medio ambientalistas
por su persistencia y el encontrarse sus residuos en los lugares más
insospechados, como la grasa de las focas. No obstante, hoy en día se sabe
que los supuestos prejuicios del DDT fueron ampliamente exagerados y que
en casos como la lucha contra la malaria, enfermedad que mata a millones
de personas en los países en desarrollo, sus ventajas superan ampliamente
los riesgos.
El DDT es el insecticida más eficaz y económico contra
el mosquito anófeles, vector de la enfermedad, y el único que permite en
muchos casos un uso realista en determinados países. Uganda está pensado
introducir la utilización del DDT en uso doméstico, igual que han hecho
con notable éxito otros países africanos en los programas de lucha contra
la malaria.
La Unión Europea ha advertido al gobierno de Uganda que
si autoriza el uso del DDT para combatir la malaria podría tener problemas
con sus ventas de productos agrícolas a la Unión Europea, que suponen el
30% de sus exportaciones. Para el portavoz de la UE si Uganda permite el
uso del DDT, se podría ver obligada a realizar análisis a todas sus
exportaciones, lo que debería sopesar antes de tomar esta decisión. Parece
un amedrentamiento en toda regla, con el que se condena a muerte a
millares de keniatas.
Tratar de condicionar, en base a la histeria europea
por los residuos en los alimentos, desde el bien estante mundo
desarrollado, un programa para salvar vidas, puede parecer cuanto menos
inmoral. Hay que recordar que la malaria fue erradicada de algunos países
europeos en el siglo pasado, entre ellos España, gracias al uso del DDT.
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