3. Catolicismo
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Miguel Rivilla San Martín
¿Qué religión es la que profesa nuestro pueblo, que ni
siquiera le impulsa a la participación activa en la eucaristía dominical
—fuente y cumbre de toda celebración eclesial—?
La mayoría de los bautizados españoles no han asumido,
a juzgar por las encuestas y lo que se ve, uno de los principales deberes
de su religión cristiana: “Santificarás las fiestas”. El Dios de
Jesucristo, “Padre nuestro”, ha perdido la batalla en el corazón y en la
vida de sus hijos, frente al dios pagano del consumismo. Son los nuevos
templos de la modernidad, Grandes Superficies, Corte Inglés, Hiper, Makros,
Supermercados, Prycas, Continentes etc, los que atraen masivamente e
interesan a la hodierna feligresía, que aún siguen considerándose
“cristianos”. Suele ser un comportamiento irreflexivo y compulsivo, pero
no exento de responsabilidad personal y colectiva. Se presta a serias
reflexiones:
¿Qué religión es la que profesa nuestro pueblo, que ni
siquiera le impulsa a cumplir uno de los primeros deberes externos más
claros y específicos? Si se descuida la participación activa en la
eucaristía dominical —fuente y cumbre de toda celebración eclesial — ¿qué
cristianismo estamos profesando los católicos españoles? ¿No estaremos
tendiendo a hacernos una religión personal a nuestra medida?.
Por supuesto, que no faltarán un sin fin de razones
personales, familiares, laborales y sociales etc, para justificar este
absentismo religioso. Todo esto, a pesar de las facilidades dadas por la
Jerarquía católica, para cumplir los sábados y vísperas de festivos. No
sería correcto eludir el problema y sacar las consecuencias pertinentes.
Algo muy serio e importante debe estar fallando en nuestro catolicismo,
personal y comunitario, cuando, más o menos conscientemente, se trivializa
el cumplimiento de uno de los deberes más claros del Decálogo y precepto
de la Santa Madre Iglesia.
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