1. Tres seres
humanos
Mikel Agirregabiria Agirre
Uno no sabía que sería noticia. Otro había decidido
forzar la noticia. El tercero era noticia permanente.
P, nombre supuesto, se levantó aquella mañana con la
misma rutina de cualquier día laborable. Se apresuró para llegar a tiempo
a su puesto de trabajo. Se dirigió al Metro pensando en sus problemas y en
sus esperanzas. Murió casi instantáneamente por una siniestra bomba
colocada en su vagón. Aquella víctima inocente no vio el crepúsculo
londinense de aquel trágico 7 de julio de 2006.
A, sobrenombre imaginario, madrugó porque sabía que
aquel día escribiría con sangre otro hito horrendo en la cruenta historia
de la humanidad. Creía que matar a personas indefensas y anónimas, que
desconocían incluso la causa que él suponía defender, era una forma de
lucha. Le fue muy fácil colocar los explosivos y retirarse a su refugio.
No sabemos si pudo dormir aquella noche en los alrededores de Londres.
Z, nombre real, era un dirigente político,
representante elegido por sus conciudadanos. Estaba reunido aquel día en
Gleneagles (Edimburgo), cuando supo los luctuosos sucesos. Sólo tras la
agitada jornada de agenda apretada y cambiada, antes de dormirse le
retornó la insistente pregunta: ¿Cómo podríamos pasar esta página de la
historia? La conciencia más recóndita le planteaba la eterna cuestión: Si
supimos vencer el apocalíptico riesgo de la guerra nuclear entre las más
pujantes superpotencias, ¿por qué no sabemos dejar atrás esta forma de
conflicto entre los más desiguales?
Esta madrugada, tras la matanza, nos superan las
condenas repetidas, los análisis políticos, las llamadas a la calma, las
predicciones cumplidas,... No queremos acostumbrarnos a la injusticia de
las guerras, ni aceptamos que sean inevitables. Hoy sólo experimentamos el
esperpento ético de la prehistórica violencia con armas contemporáneas.
Había que comprobar si seguimos siendo seres humanos. La paz es un verbo;
algo activo que nos involucra a todos en las decisiones que adoptamos día
a día. Exijamos la paz para todos nosotros, para todos los continentes,
para todas las razas, para todas las culturas, para todas las
religiones,...
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