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3. Entrevista con Luis Alfredo Díaz Brito

María Velázquez Dorantes

Luis Alfredo lleva más de treinta años dedicándose a la música religiosa, ha producido más de diez discos de canciones propias, como productor de otros cantantes como la hermana Glenda, Juan Arturo, que he tenido la gracia de Dios de descubrirles a la mayoría de ellos y grabar sus discos...

¿Qué dice Luis Alfredo de sí mismo?

Luis Alfredo lleva más de treinta años dedicándose a la música religiosa, ha producido más de diez discos de canciones propias, como productor de otros cantantes como la hermana Glenda, Juan Arturo, que he tenido la gracia de Dios de descubrirles a la mayoría de ellos y grabar sus discos. Tengo más de trescientos discos como productor. Vivo con mi familia, mi esposa Monserrat, mis dos hijos Alex y Carlota, vivimos en una comunidad en España, ubicada en un antiguo monasterio, en Asturias. Donde vivimos hay unos veinticinco laicos, todos somos artistas, pintores, gente de teatro, periodistas y hace dos años que estamos viviendo una experiencia comunitaria, allí tenemos las oficinas de Producciones de la Raíz, donde se graban los discos de todos los músicos, la oficinas de multifestival David que es un festival de arte que hacemos una vez al año, desde hace veinte años. Es un festival de músicos, pintores que se reúnen durante cuatro días la segunda semana de julio, y en los últimos tres años ese multifestival se ha hecho internacional, y ha habido por muchos países. ¿Quién soy? Una persona que desde muy jovencito, a los quince años comenzó a grabar música religiosa. Nací en Uruguay pero he vivido toda mi vida en Europa, en Inglaterra, Finlandia, y en los últimos veintitantos años en España. Siempre me ha interesado el arte, que Dios me llamó también y entonces quise unir a Dios con el arte y eso ha hecho que surgiera una productora de discos, alguien que organiza conciertos, festivales para descubrir nuevos talentos y que en los últimos años está realizando el sueño de su vida que es vivir todo eso las veinticuatro horas en una comunidad, no reunirnos con unos artistas solamente un fin de semana, sino vivir en una comunidad de vida donde comemos juntos a mediodía todos, rezamos por la noche todos, y luego durante todo el resto del día en nuestros talleres, los pintores, los músicos, la gente de teatro por lados diferentes pero en el mismo lugar, preparando proyectos evangelizadores para todo el mundo, programas de televisión, etc.

La relación Arte con Dios ¿cómo es?

Es una vivencia, los artistas solemos ser personas con vivencias, bueno, toda la gente de hecho no diferencia demasiado con otra persona, Que ante un fallo, un dolor , una equivocación, una vivencia cualquiera que hay en la vida, un artista funciona exactamente que cualquier otra persona, pero el artista tiene la capacidad de expresarlo, tiene la técnica a través de un cuento, de un artículo, de una canción, y tiene la capacidad de decirlo de forma creativa de tal forma que la gente atraiga, le impacta y le haga vivir la misma experiencia que uno tiene, pero tiene que ser una persona con experiencia y vivencias fuertes, no es una capacidad superficial, no somos personas que miramos las cosas y nos quedamos sin manifestar ninguna reacción, al contrario somos gente que reaccionamos.

¿Qué es la música?

La música es uno de los mayores elementos, actividades de comunicación con Dios, porque es una comunicación como de espíritu a espíritu, es de las artes más espirituales, porque se las lleva el viento y no sabes como amarrarla, la pintura por lo menos dices me gusta no me gusta, pero está dentro de este cuadrado; la música es mucho más etérea por eso tienes habilidad y Dios siempre la usado en la historia para comunicarse con los hombres, y los hombres la ha usado en la historia para comunicarse con Dios, rezarle, alabarle, hablar a otros hombres de Dios, entonces la música tiene esa gracia tan especial.

En la música estás orando si quieres intelectualmente, físicamente pero también lo haces en un nivel más profundo, más espiritual.

¿Qué inspira a Luis Alfredo a componer y luego a cantar cada nota?

Yo tengo dos tipos de canciones, de caminos de inspiración. Uno es horizontal y el otro el vertical. El horizontal es el camino de los sufrimientos de los hombres, las carencias, las necesidades, las alegrías, las tristezas, cuando veo una persona que sufre o cuando veo a una persona que está alegre y dinámica pues reacciono y lo manifiesto de alguna manera. La otra es vertical, que es Yo hacia Dios y Dios hacia mí, yo tengo muchas canciones que son muy sencillitas pero muy efectivas que hablan de está realidad, por ejemplo canciones «tan cerca de mí», «yo no soy nada», son canciones que hablan de oración y de contacto con Dios directamente, y el otro nivel son canciones de tipo horizontal entre ellas «Héroe Anónimo», canción que habla de realidades humanas.

¿Qué sucede cuando el público es un tanto denegado o recio?

Yo estoy acostumbrado a dar conciertos en ambientes poco habituales para la música religiosa, como pueden ser universidades, muchos de mis conciertos son en contextos no religiosos. Europa es así. En América hay más cantidad de creyentes, pero nosotros allá no tenemos masa de creyentes, al contrario cada vez son mas nulos, más pequeñitos y no obstante tenemos que estar en la realidad de la calle. Primeramente jamás me enfrento a un público recio, intento de alguna manera ganármelo, ser amigo de ellos, caerles bien, buscar puntos en común, y creo que es una de las claves para enfrentar a este público, en la medida de que haya una sintonía o la creemos a partir de allí hay una comunicación y luego el paso siguiente es ver si mi obra les parece interesante o no. Pero la primera regla es no enfrentarse, terrible cuando un predicador se enfrenta a un público recio.

¿Qué dice cuando está en el escenario dando un concierto?

Yo intento decir lo que a mí me gustaría que me dijeran cuando estoy abajo, que es que Dios me ama y me acepta así como soy, que no tenga miedo, que no me va a dar un palo, que me quiere, que este tranquilo y con confianza. Cuando estoy arriba intento decir que la gente debe sentirse aceptada, querida, que no vea en nosotros cantantes, predicadores como Ángeles volantes sino que nos vea como alguien muy similar a ellos.

¿Cuál es el proceso que lleva a Luis Alfredo de América a Europa?

Yo me fui a los 15 años porque en mi país, Uruguay, estaba pasando hace treinta años grandes problemas políticos como los que hubo en Chile, Argentina, en aquella época principio de los 70´s, que había muchísimos problemas políticos y sociales. Entonces las universidades estaban cerradas, no había posibilidades de seguir estudiando y tuve la suerte, porque yo era un joven muy inquieto que estaba metido en política; esa inquietud que también me llevo al arte me hizo imaginar como iba a ser mi carrera, yo quería estudiar cine y no obstante, como en el momento no se podía estudiar cine estudiaba pintura, pero no se podía seguir estudiando y por esa razón unos amigos me invitaron a ir a Europa y gracias a Dios que fue así porque muchos de mis compañeros en el siguiente mes y medio iban a desaparecer porque hubo un golpe militar muy grande, y muchos de mis compañeros desaparecieron entonces. Yo pienso que el señor tuvo la gracia de tomarme y llevarme a otra parte del mundo. De Finlandia me fui a España y seguí estudiando, pintando, comencé una comunidad de vida.

¿Qué papel juegan los valores en la música?

Cantar de valores hoy en día, significa tener mucho valor para hacerlo porque normalmente se cantan contra valores, se cantan vulgaridades que son las que tienen más precio, las que se venden bien. Y también se cantan cosas superficiales. Cantar de valores, de cosas serias y profundas, se necesita tener mucha valentía hoy en día, pero yo pienso que es una responsabilidad de los cantautores que hacemos música desde la fe: cantar cosas de verdad.

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