7. Pon de moda… la
humanidad (II)
Poner de moda la humanidad significa redescubrir la
maravilla que encierra cada ser humano, por el sólo hecho de serlo.
Poner de moda la humanidad significa redescubrir la
maravilla que encierra cada ser humano, por el sólo hecho de serlo. En
cada hombre y en cada mujer, hay algo “más” que no se ve a simple vista.
Ese “más” es precisamente lo que les humaniza, y hace de ellos, de ti que
lees estas líneas y de mí que las escribo, un alguien increíble, único y
valioso.
1. Eres un ser humano… en la dificultad
puedes tener buen humor ¡Sonríe!
La ciencia explica que ya desde que nacemos la sonrisa
es canal de comunicación fundamental. La sonrisa es el primer
comportamiento social que manifiesta el bebé. El verle sonreír es un
verdadero regalo para los padres, y sucede ya a las seis semanas del
nacimiento, aunque desde el nacimiento, ya puede observarse un movimiento
de labios que significa la primera forma de sonrisa en el bebé. Con
frecuencia aparece mientras el bebé duerme, y parece estar en relación con
las sensaciones internas y la actividad del sistema nervioso central, al
igual que sucede con los adultos después de una comida o escuchando
música. Después de la segunda semana, lo que provoca la risa del bebé, es
la voz. Y al segundo mes, la sonrisa ya se acompaña con un leve
estiramiento de los labios. A partir de la sexta semana, la cara entera
puede despertar una sonrisa en el niño. Esta es una sonrisa “social”, y a
partir de los seis meses, se toma como un indicador positivo de
socialización (1).
Curiosamente, además, se descubre que el ser humano no
tiene cara, sino rostro y profundamente expresivo. Refleja alguien. Por
ejemplo, se ha estudiado que la mímica refuerza las expresiones del niño y
le incita a multiplicarlas. Numerosos investigadores se han preguntado
cómo un niño, que nunca se ha visto en un espejo y que no tiene conciencia
de su propio cuerpo puede reproducir estos gestos. Esta forma de imitación
precoz que parece innata constituye un misterio.
La sonrisa expresa un estado anímico, no es solo el
resultado de un movimiento muscular. El ser humano además es capaz de
sonreír aún en momento de grave dificultad. Ello le hace el ser más
original del universo.
Cuentan que Tomás Moro, al llegar al pie del cadalso,
no perdió su habitual serenidad y sentido del humor. Le dijo al alcalde:
“Ayúdeme a subir, que ya me las arreglaré para bajar solo.” Y al verdugo:
“Anímate, hombre, y no temas en cumplir tu oficio. Aparta mi barba,
sentiría que la cortases. Ella no es culpable de alta traición”. Erasmo
decía sobre Tomás Moro: “El hombre que se adapta tanto a la seriedad como
a la broma y cuya compañía resulta siempre agradable, ése es el hombre que
los antiguos llamaban: “un hombre para todas las horas”.
Sonríe…porque sólo tú puedes hacerlo, ello te dará paz.
2. Eres un ser humano… libre, aunque
estés en la más oscura prisión ¡Sé tú!
La libertad humana es la capacidad, radicada en la
inteligencia y en la voluntad, de obrar o no obrar, de hacer esto o
aquello, de ejecutar por sí mismo acciones deliberadas. La libertad no se
reduce a verse libres de trabas para actuar. La libertad inteligente es
una libertad de autodeterminación. Nadie te la puede arrebatar y cada
hombre o mujer elige en cada momento la actitud con que quiere enfrentar
la vida, minuto a minuto.
Armando Valladares (1937- ), poeta cubano, estuvo preso
22 años (1960-1982) por sus convicciones cristianas y políticas,
contrarias a las ideas marxistas de la dictadura de Fidel Castro en Cuba.
Su poesía, parte de ella escrita en prisión y sacada en secreto fuera del
país, fue publicada en dos libros: “El corazón con que vivo” (1984) y “El
alma de un poeta” (1988).
La mejor tinta
“Me
lo han quitado todo
las plumas
los lápices
la tinta
porque ellos no quieren que yo escriba
y me han hundido
en esta celda de castigo
pero ni así ahogarán mi rebeldía.
Me lo han quitado todo
—bueno, casi todo—
porque me queda la sonrisa
el orgullo de sentirme un hombre libre
y en el alma un jardín
de flores eternas.
Me lo han quitado todo
las plumas
los lápices
pero me queda la tinta de la vida
—mi propia sangre—
y con ella escribo versos todavía”.
(Original escrito con mi sangre y una astillita de
madera en abril de 1981 en las celdas de castigo de la cárcel del
Combinado del Este, en la Habana.)
Por ello existen hombres con una gran libertad interior
que tienen las manos atadas, y seres humanos que sólo buscan eliminar
trabas a su alrededor, pero no saben después hacia donde caminar. No es
más libre quien menos obstáculos encuentra, sino quien mejor sabe hacia
donde camina y se esfuerza por llegar a la meta que él libremente ha
elegido conquistar.
Sé libre, y elige aquello que te humaniza, el bien, la
verdad y el amor.
El espíritu humano está llamado a volar muy alto, no lo
encierres en los estrechos márgenes de tus gustos. Busca el Bien, la
Verdad y el Amor.
|