7. Pon de moda… la
humanidad (V)
Los animales conocidos se mueven para
satisfacer sus necesidades biológicas básicas; alimentación, hidratación y
supervivencia. Huyen del peligro y de aquello que les causa dolor. Pero el
ser humano se mueve buscando conquistar…ideales
que no acaba de alcanzar nunca, y hacia los que es extremadamente
sensible.
Eres un ser humano… que buscas el
bien, la verdad y la belleza
¡Vuela alto!
Los animales conocidos se mueven para
satisfacer sus necesidades biológicas básicas; alimentación, hidratación y
supervivencia. Huyen del peligro y de aquello que les causa dolor. Pero el
ser humano se mueve buscando conquistar… ideales
que no acaba de alcanzar nunca, y hacia los que es extremadamente
sensible. El ser humano percibe la diferencia entre el bien y el mal,
puede sentir disgusto cuando constata una injusticia, le ilusiona hacer
cosas que no le reportan beneficios materiales, como conquistar la cima de
una montaña, o descubrir la vacuna contra el SIDA… ¿Dé donde proviene esa
pasión por lo justo, esa ansiedad por superar retos? O por ejemplo ¿Por
qué no queremos ser engañados? ¿Por qué todos queremos la verdad?
Sócrates vivió del 470 al 400 a.c., justamente la
época del esplendor ateniense. Fue maestro de Platón y por este se conoce
su carácter y su pensamiento(1). Fue condenado a muerte,
acusado de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la
ciudad. En la Apología de Sócrates, escrita por Platón, se relatan los
detalles del proceso y de la muerte de Sócrates. Transcurrió un mes desde
el momento de la sentencia hasta la ejecución, y en ese tiempo sus amigos
le propusieron un plan para fugarse de la cárcel e ir a vivir lejos de
Atenas. Respondió que ese acto equivaldría a una injusticia contra las
leyes de la ciudad, y que por lo tanto, prefería la muerte. Además según
se relata en el Fedón y en el Critón (obras de Platón), estaba convencido
de que la muerte era el inicio de una nueva vida, puramente espiritual, y,
por lo tanto, llena de felicidad, para aquellos que habían buscado la
virtud en esta vida. Bebió, pues, la cicuta, y con su muerte serena dio
testimonio existencial de las ideas profesadas durante su vida.
Mohandas Karamchand Gandhi (1869-1948): Hizo 17 huelgas
de hambre "a muerte"... Una de ellas fue en agosto de 1947, justo después
de la independencia de la India, cuando se separaron de Pakistán en medio
de masacres y deportaciones. Gandhi intentó, en Calcuta, lograr la paz
entre hindúes y musulmanes. El 31 de agosto, a los 78 años, Gandhi inicia
una huelga de hambre hasta que Calcuta reencuentre la paz. Después de casi
un mes y medio, el ambiente cambia, se hacen arreglos, se deponen armas a
los pies de Gandhi, quien sin embargo esperará a que los dirigentes de las
dos comunidades firmen un acuerdo. Calcuta empieza a ser una isla de paz
en una India ensangrentada.
"No puedo tolerar la menor concesión a la mentira en
mis escritos. Estoy dispuesto a rechazar todo lo que se consiga con mengua
de la verdad y, por otra parte, estoy convencido de que no hay más
religión que la verdad. "También sería inconcebible encontrar en mis
escritos una sola palabra de odio. ¿No es el amor lo que hace vivir al
mundo?. No hay vida donde no está presente el amor.. La vida sin amor
conduce a la muerte. El amor y la verdad representan dos caras de una
misma medalla..... Estoy seguro de que por medio de estas dos fuerzas se
puede conquistar al mundo entero"(2).
Jean Marc Gaspard Itard fue el primer educador de
niños inadaptados(3). Un acontecimiento imprevisto iba a hacer
de él el primer educador de niños inadaptados, en la acepción más amplia
de la palabra. Fue la llegada a París del niño salvaje de L’Aveyron, de
once años de edad. Varias veces avistado, varias veces capturado, penetró
un día de invierno en una casa habitada, en donde fue detenido para ser
luego transportado al hospicio de Rodez. Pero Víctor siguió siendo un
salvaje, cerrado a toda solicitación, y muy pronto la curiosidad pública
dejó de fijarse en él. La ciencia le abandonó a su vez cuando Pinel, el
maestro de Jean Itard afirmó que el niño salvaje debía ser internado en el
hospicio de Bicêtre, junto a los aquejados de idiotismo. Itard no
compartió esta opinión desfavorable, afirmando que no era posible
determinar el grado de inteligencia y la naturaleza de las ideas de un
adolescente que, privado desde su infancia de toda educación, había vivido
completamente separado de los individuos de su especie. Víctor no ingresó
en Vicêtre Y pasó varios años de su vida cuidado y educado por Itard quien
creía profundamente en la posibilidad de educar a Víctor, poseía una
actitud total de confianza de la educación de otras personas a pesar de
cualquier cosa.
El
aprendizaje de lo moral.
Itard lo describe: dado que muy pocos alimentos eran de su gusto,
conseguirlos en grandes cantidades era para Víctor lo más importante. Si
se le sorprendía cogiéndolos, se le reprendía. Por lo cual comenzó a
robarlos con artimañas. A esta conducta se le respondió «con el derecho de
represalia», de forma que su hurto era sancionado arrebatándole algo suyo
y muy deseado. Esto pareció tener éxito, pues Víctor dejó de robar. Pero
¿había adquirido el sentido moral de lo bueno y lo malo, o sólo había
reprimido una forma de actuar por miedo al castigo?. Jean Itard decide
comprobarlo sometiéndolo a un ejercicio muy sencillo y que Víctor, sin
duda alguna, realizaría correctamente, pero por el que no se le premiará,
sino que recibirá un castigo. Es decir, le someterá a una
injusticia.
La reacción de Víctor, frente a su habitual obediencia, fue violenta, su
indignación le llevó, incluso, a morder la mano de su maestro. «Era la
prueba incontestable de que el sentimiento de lo justo y de lo injusto,
cimiento perdurable de todo orden social, no era extraño al corazón de mi
educando; provocando en él su desarrollo acababa de elevarse a la altura
del hombre moral, por el más privativo de sus caracteres y el más honroso
de sus atributos»(4).
Sólo el ser humano es capaz de percibir
el bien y el mal, de elegir, de decidir… porque en cada hombre y en cada
mujer, hay algo “más” que no se ve a simple vista. Ese “más” es
precisamente lo que nos humaniza. Si la libertad humana fuera sólo
elección pura sin que experimentara la inclinación de elegir el bien y
evitar el mal, acabaría siendo una cadena que nos ahogaría. Es
la vista del bien que perciben nuestros ojos interiores y el deseo de
realizarlo, lo que nos mueve a mirar hacia arriba y nos despega del barro
sin que dejemos por ello de ser …un poco tierra.
¡Extraña y real paradoja! Abiertos al Absoluto dentro de un poco de polvo.
Eres un ser humano; el único ser
ecológicamente responsable(5) ¡Cuida el mundo!
Curiosamente el ser humano es un “animal
diferente”. Su cuerpo no está especializado y por ello está abierto a una
enorme cantidad de posibilidades. No tiene un solo lugar donde vivir, sino
que puedo ocupar todo el globo; se viste y construye casas; utiliza las
manos para adaptar el mundo humanizándolo; su cara es expresiva y se le
llama rostro (un animal no tiene rostro); sonríe, anda erguido y por eso
puede ocupar los brazos en otras actividades; es corporalmente
comunicativo; su unión sexual es frontal, cara a cara; puede hablar, usar
y fabricar instrumentos, hacer gestos simbólicos, etc. Si no tuviera un
cuerpo adecuado para realizar funciones inteligentes, éstas quedarían
atenazadas. Su cuerpo revela que es algo más, que es un animal diferente.
Este animal “diferente” afecta con su comportamiento libre al ambiente y a
todas las demás especies. Es el único que puede conocer, y entender a cada
ser del universo, tratarlo adecuadamente, cuidarlo y protegerlo cuando sea
necesario; puede y debe de ayudar a las otras especies. Es el
único ser ecológicamente responsable.
Ejemplo: “El convenio de Washington (CITES) cumple
30 años(6)”
“Ninguna de las más de 30.000 especies de fauna y flora
protegidas bajo este acuerdo internacional se han extinguido gracias a la
estricta regulación de su comercio. Un convenio histórico que ha
significado la salvaguarda de algunas de las especies más emblemáticas y
amenazadas de nuestro planeta.
Tigres, elefantes, osos, rinocerontes... son algunas de
las especies salvadas por el CITES, un convenio internacional que regula
el comercio de especimenes vivos, sus restos y productos derivados, nacido
el 3 de marzo de 1973. Se trata de un convenio entre los gobiernos de 161
países que se han comprometido a proteger algunas de las especies de fauna
y flora más amenazadas del planeta debido a la presión de su captura y
posterior comercialización. El objetivo fundamental: regular el comercio
de animales y plantas para que no suponga un peligro para su
supervivencia.
En la actualidad, más de 30.000 especies están
incluidas en el CITES, desde rinocerontes y elefantes, primates, tortugas
y abrigos de piel, corales y plantas medicinales, ballenas, tigres o
invertebrados. Ninguna de las especies protegidas por el CITES desde que
entró en vigor, hace 30 años, se ha extinguido. Este convenio prohibió,
por ejemplo, el comercio de cuerno de rinoceronte, lo que significó evitar
la extinción de este perseguido mamífero, todavía amenazado. El CITES
paralizó también la dramática disminución de las poblaciones de elefante
de los años 70 y 80 prohibiendo en 1989 el comercio internacional de
marfil, prohibición que ayudó a eliminar algunos de los mercados de marfil
más importantes, reduciendo el furtivismo y permitiendo la recuperación de
sus poblaciones. Otras especies beneficiadas de su inclusión en el CITES
son los felinos asiáticos, esturión, antílope tibetano, caballitos de mar,
caoba.. y miles de especies más”.
Cuando el ser humano se humaniza, cuida el mundo.
.............
(1) No escribió ningún libro, razón por la cual es
difícil interpretar lo que de él se escribió, a raíz de su muerte. Por
Platón conocemos a un Sócrates idealizado, por Aristófanes un Sócrates
ridiculizado, y por Jenofonte ciertos datos históricos. Son famosas sus
enseñanzas en las plazas públicas, en continuo diálogo con sus discípulos,
discutiendo temas filosóficos, especialmente de tipo ético. Su oposición
con los sofistas fue radical.
(2) Pensamientos de Gandhi.
(3) Jean Marc Gaspard Itard: nació el 24 de abril de
1774 en Oraison, en el valle de la Durance. Fue médico y cirujano de la
marina. Llegó a París en 1796. Habiendo trabado conocimiento con el P.
Sicard, director del Instituto imperial de sordomudos, Itard tuvo muy
pronto consulta en el Instituto, del que pasó a ser jefe médico en 1800.
Fue éste el primer contacto de Itard con niños cuya educación requiere
medidas especiales. Itard descubrió que estos niños sordomudos eran
confinados en una especie de vida vegetativa y se interesó particularmente
por el tema. Como discípulo del filosofo Helvétius, a partir de libro «De
l'homme», Itard pensaba que la educación lo podía todo.
(4)
http://www.aulacreativa.org/cineducacion/temaspequenosalvaje.htm
(5) Imágenes sugeridas: un niño que acaricia un tigre o
un animal salvaje, una mujer que venda la pata de un animal herido, un
anciano japonés que planta un árbol con cuidado,…
(6)FUENTE: WWF/ADENA. FECHA: 04/03/2003
http://www.parquesnaturales.com/noticias/noticia.asp?IDN=40962
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