8. Oración para los
Novios
Alberto Alcocer Ochoa
Recientemente hallé el amor, algo que
parecía inexistente en mí. Desafortunadamente no hubo eco en él.
Inmediatamente busqué en Jesús al amigo que supiera escucharme y sanar mi
corazón, y Él sin tardanza envió un ejército de personas (padres,
hermanos, tíos, primos y amigos) quienes me escucharon y ayudaron a
sobreponerme de mi pérdida. Sé que Él me inspiró a escribir esta
‘oración’, que yo mismo llamé «para los novios».
Recientemente hallé el amor, algo que parecía
inexistente en mí. Desafortunadamente no hubo eco en él. Inmediatamente
busqué en Jesús al amigo que supiera escucharme y sanar mi corazón, y Él
sin tardanza envió un ejército de personas (padres, hermanos, tíos, primos
y amigos) quienes me escucharon y ayudaron a sobreponerme de mi pérdida.
Sé que Él me inspiró a escribir esta ‘oración’, que yo
mismo llamé «para los novios».
Dios y Padre mío.
Toma mi mano y camina conmigo por el sendero que me
trazaste y no permitas que me aleje de ti.
Toma mi corazón, es tuyo, condúcelo por mí, porque yo
no se cómo hacerlo, y hazlo llegar a ti, para que pueda ver tu rostro.
Muéstrame tu sagrada presencia en cada persona con
quien me encuentre y acoge las necesidades que sólo tú sabes leer de mi
corazón.
Dios mío Jesucristo.
Cuida de aquella persona a quien has a bien destinado
para ser mi esposa.
Ayúdame a encontrarla. Sé que Ella está pidiéndote que
la ayudes a hallarme.
Sostenla, bendícela y mantenla siempre muy cerca de ti.
Virgen del Carmen. Ayúdame a reconocer a Aquella a
quien tu hijo ha destinado como mi esposa, cúbrela con tu manto, acógela y
cuídala.
Padre Celestial. Yo te prometo que cuidaré de Ella, la
amaré y respetaré, todos los días de mi vida. Te prometo que seré siempre
un buen esposo, y que mantendré la verdadera Fé Católica en nuestra casa.
Haré todo esto por Amor y para Gloria de mi Señor
Jesucristo en quien confío plenamente y sé que nunca me defraudará.
Amen.
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