11. Invadiendo a la
naturaleza
María Velázquez Dorantes
A lo largo de la historia el hombre ha podido
comprobar que muchos de sus “avances científicos” han sido para la
destrucción mundial
El hombre en su constante desarrollo y sentimiento de
progreso se ha fijado metas que atentan contra la naturaleza de él mismo.
Sucede que muchas veces se encierra en asuntos científicos incapaces para
su mano, y se aplica aquello que dice: «la ciencia indaga mas no
comprueba», y ante está situación se colocan en riesgo muchas
consideraciones éticas, espirituales, naturales, sociales y humanas.
¿Qué sucede cuando el hombre invade a la naturaleza,
tratando de “mejorar” lo que hay dentro de ella? En primera instancia
quebranta su propia naturaleza y enseguida la de los demás; se colocan en
juego la pérdida de los factores naturales y la relación
naturaleza-espíritu, es decir, humanidad.
A lo largo de la historia el hombre ha podido comprobar
que muchos de sus “avances científicos” han sido para la destrucción
mundial, tal es el caso de la bomba atómica; hoy en día se siguen viviendo
los estragos de ese globo negro. Por otro lado los basureros clínicos
tienen millones de vidas arrojadas tras el invento de “perfeccionar” lo
que ya es perfecto: el hombre, desechan embriones humanos como si se
tratará de papeles arrugados, que no sirven, que están inertes. Hacen
transmutaciones genéticas con los animales, creando criaturas que lejos de
traer un beneficio provocan lástima y autodestrucción. También se ha visto
que la ingeniería genética ha puesto en marcha la creación de alimentos
transgénicos, es decir, acelerar el proceso de evolución, crecimiento,
características alimenticias provocando la denominada contaminación
genética.
Se invade a la naturaleza de tal manera, que el hombre
piensa en causas y no en consecuencias, destruye círculos biológicos para
beneficios económicos; juega con los cambios climáticos para desarrollar
empresas de experimentación y demostrar que el hombre tiene una capacidad
mayor a la natural; es decir, se trata de una manipulación de la
naturaleza, donde interviene la tecnología y el supuesto ingenio humano,
sin pensar en los daños a terceros. Ésta es la ruptura humana con el
sentido natural, terminar con los bosques, contaminar el agua, dañar las
capas atmosféricas y lo más terrible: exterminar con los seres humanos,
porque el “experimento resultó fallido”.
Y se continúa el eslabón donde la ciencia indaga y no
comprueba, entonces la humanidad se autodestruye continuamente, porque
entre más experimentos se realizan para superar las leyes naturales, más
débiles se comprueban los científicos y el hombre mismo.
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