Imprimir

4. No nos hacemos cargo

Jesús Domingo Martínez

Pienso que no somos conscientes, no nos hacemos cargo de lo que representa, de lo que supone un aspecto de la nueva Ley de Reproducción Asistida anunciada por la Ministra de Sanidad.

No sé si nos hacemos cargo, por las reacciones que se han producido parece que no, de lo que supone un aspecto de la nueva Ley de Reproducción Asistida anunciada por la Ministra de Sanidad. A partir del 2006 unos padres podrán permitir se manipulen genéticamente múltiples hijos suyos en estado embrionario hasta que se encuentre uno, que será implantado en la madre, capaz de servir de medicamento para un hermano mayor enfermo.

Como educador, acostumbrado a trabajar con adolescentes que presentan problemas de autoestima y afectividad, me preocupan los problemas de afectividad que pueden sufrir estos hijos generados con el único fin de que sirvan al hermano mayor, si se les permite desarrollarse y llegar, claro está, a la adolescencia.

Y es que por un egoísmo anclado en la eugenesia vamos a permitir una paternidad sacada de quicio, que tienen como único objetivo obtener un hijo sano a costa de eliminar a otro, o otros si contamos con los embriones que no superarán las exigencias de la manipulación genética.

Pienso que no somos conscientes, no nos hacemos cargo de lo que representa, ni siquiera la Ministra se hace cargo, ya que de lo contrario no propondría una ley que, al menos para mí, tiene visos de ser inicua.

 
 

Inicio ] [ Atrás ]