3. Homenaje a
una fecunda aplicación
Mikel Agirregabiria Agirre
En la vida de casi todos nosotros, ella es la más
descriptiva, sugestiva, creativa y de una gran aplicación.
No me importa que tu padre sea demasiado acaudalado. Te
elijo y prefiero a ti, incluso por encima de todas tus hermanas, porque tú
dominas la palabra mientras que ellas sólo son prácticas, quizá más
calculadoras, más presentables, más memoriosas o más viajeras. También sé
que tienes hermanastras casi gemelas, pero la auténtica eres tú. Tan bien
acabada, tan multilingüe, tan sabia, tan lírica, tan poética, tan
elocuente... y tan modesta.
Algunos ya amamos a tus predecesoras, pero tú eres
incomparablemente más sutil, más inteligente, más culta, más cuidadosa con
los pequeños detalles que marcan la diferencia. Ellas eran más mecánicas,
más burdas y mucho menos místicas. Tú, en cambio, eres más comprensiva y
sabes corregir con delicado cariño, señalando alternativas y sugiriendo
opciones, sin perder nunca la compostura.
Al principio puedes parecer fría a quienes no han
descubierto tus secretos ocultos, tras tu velo blanco ribeteado de azul y
gris, tan expectante y tan diligente. Pero muy pronto te muestras con
todos tus encantos, tan acogedora y tan hermosa, sobre todo cuando te
aderezas con las infinitas opciones recónditas que pueden decorar tu bello
rostro. Tú simbolizas la voz armoniosa de prosa deslumbrante y melodiosa;
tú sabes construir mensajes diáfanos y persuasivos con la mejor
arquitectura verbal.
Tú has escrito las mejores líneas de la literatura
contemporánea y estás predestinada a ser la voz escrita de la humanidad
del siglo XXI. Posees un vertiginoso poder que dadivosamente tú ofreces y
que injustamente llega a atribuirse incluso al mediocre talento de pobres
espíritus como el mío. Ahora mismo puedo sentirte con mis dedos
temblorosos cuánto engrandeces, amplificas y agigantas mi pobre
inspiración con tu multiplicadora capacidad de expresión, que pule y
proyecta brillantez estilística.
Tú dominas todos los idiomas que yo conozco,… y muchos
más. Tú sabes todas las palabras que yo aprendí con esfuerzo y
dedicación,… y muchas más. Tú eres capaz de esquematizar mis ideas,
profesionales o lúdicas, y puedes llegar a producir una impresión
favorable de mi pobre raciocinio. Contigo me siento seguro, afianzado,
capaz de transmitir mis ideas para que puedan ser más compartidas por
otras personas, más allá de ti y de mí.
Por todo esto y por mucho más, por acompañarme cada
madrugada en mis insomnios, por acercarme tanta sabiduría y por ofrecerme
mi única oportunidad de expresión, te amo… mi querida aplicación Microsoft
Word.
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