6. Cine
español
Miguel
Rivilla San Martín
No es raro oír o leer en algunos medios proclives a
denostar todo lo propio y elogiar todo lo ajeno, duras críticas y
descalificaciones, en general, contra el cine español. Tal actitud adolece
de parcialidad y suele ser injusta y exagerada.
Tanto algún crítico como algunos periodistas, son
cicateros a la hora de valorar objetivamente una industria, una
producción, unos festivales, unas galas o unos filmes, que no se conforman
a sus gustos personales.
Lo peor de todo es que inducen al absentismo del
espectador normal, y logran que muestre su rechazo a lo nacional y asistan
sólo a proyecciones foráneas, principalmente americanas. Para ser justos
habrá que ver las cosas en positivo y objetivamente.
Bien es cierto, que no pocos espectadores tienen su
gusto estragado por causa del mal cine, que nada o casi nada aportan:
(bodrios, violencia, sexo indiscriminado, carencia de talento etcétera).
Esto lo hay en España y en todas partes. No hay que rasgarse las
vestiduras ni exigir a quienes han demostrado sobradamente su impotencia o
incapacidad por producciones dignas y de buen gusto.
No es el caso —y siento no ser
profesional, aunque sí aficionado al buen cine— de un filme español,
recién estrenado y presentado en Berlín: Para que no me olvides
dirigido por Patricia Ferreira y admirablemente protagonizado, entre
otros, por Fernando Fernán Gómez. Por sus valores humanos, nobles
sentimientos, excelente factura y magistral interpretación, pienso que
merece la pena su visión por el público español. No se la pierdan.
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