5. Pobreza
estadística
Luferni
¿Cuándo una pobreza —que ya es pobreza— deja de ser
extrema? ¿Cómo se traspone esa inasible frontera del no tener al ya tener,
del ser al ya no ser? Se intenta disminuir la pobreza extrema como
tifoidea que se ataca con medicamentos, sin suprimir la ingestión del agua
contaminada que la causa.
Se exhiben las cifras.
Como elevador, como subibaja, como ondulación de pista
de motocicletas en carrera a campo traviesa. Hay más pobres... No... Ahora
ya hay menos... Seguimos igual...
¿Se conoce la línea divisoria? ¿Quién la traza? ¿Cuándo
una pobreza —que ya es pobreza— deja de ser extrema? ¿Cómo se traspone esa
inasible frontera del no tener al ya tener, del ser al ya no ser? Dar
vivienda, dar trabajo, asegurar socialmente, dar subsidios complementarios
¿es ya la elevación humana necesaria para decirle adiós a la condición de
pobre?
Éste ya tiene casa pero sigue analfabeta. Aquél ya va
al seguro; pero sigue viendo al curandero. El de más allá ya recibe
sueldo; pero sigue tomando. A estos otros ya les dan cheque; pero siguen
comiendo lo mismo. Ya entran a la estadística de los no-pobres o de los
que ya no están en extrema pobreza, aunque ellos se siguen sintiendo
excluidos.
La pobreza estadística depende de factores
cuantificables que originan sumas o restas —con resultados de más o de
menos— útiles para los gráficos —de barra o de pastel— de las estadísticas
policromadas.
La pobreza de ya no tener empleo, de tener sólo
ocupaciones eventuales, de no poder aumentar y mejorar lo ya aprendido, de
vivir la inseguridad de cada día y la zozobra de la insuficiencia chocan
con la dignidad humana. En casuchas hechas de cartones y desechos de
lámina destella la imagen televisada que presenta la holgura de otras
vidas, despertando expectativas inalcanzables.
Los pobres son fabricados por un sistema excluyente y
concentrador, hegemónico e insolidario, pensado para el lucro sin límite y
la propiedad sin dimensión social. Se intenta disminuir la pobreza extrema
como tifoidea que se ataca con medicamentos, sin suprimir la ingestión del
agua contaminada que la causa.
Detrás del telón de la estadística está la pobreza
real, que no se mide con más o menos sino se califica con mejor o peor...
Que reaparece siempre —como síntoma— si no se cura la infección.
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