7. Virtudes públicas
Luferni
Es muy educativa para las nuevas generaciones el
espectáculo de actitudes públicas penetradas de valores humanos. La
humildad, la sencillez sin exhibicionismos; la esplendidez sin derroche,
la ponderación y mesura y una esforzada reciedumbre sin ostentación.
La actitud y el acto virtuoso son siempre una victoria.
Un equilibrio entre dos extremos viciosos. Ni
garrulería ni taciturnidad. Ni despilfarro ni tacañería. Ni aspereza ni
debilidad. Ni desorden ni meticulosidad. Ni violencia ni dejadez. Ni
hartazgo ni desnutrición...
El medio virtuoso se aleja por igual de la deficiencia
que del exceso. En la laberintitis del tambaleo conductual se dan las
derrotas que precipitan en la mediocridad.
Y si se trata de un escenario público, son muy
estimables las virtudes cívicas, las virtudes políticas, las virtudes de
rectoría y administración. La ejemplaridad de quienes son contemplados
produce contagios, imitaciones, influencias, contaminaciones o una crítica
certera y creciente.
Una vida pública en que predomina la magnanimidad, la
sobriedad, la autenticidad y la congruencia y eso que quijotescamente se
llamaba —¿o se llama?— hidalguía y que huele a generosidad y a nobleza de
ánimo.
Es muy educativa para las nuevas generaciones el
espectáculo de actitudes públicas penetradas de valores humanos. La
humildad, la sencillez sin exhibicionismos; la esplendidez sin derroche,
la ponderación y mesura y una esforzada reciedumbre sin ostentación.
Los procesos educativos —si son eficaces— darán por
resultado no sólo eruditos sabelotodo ni gente domesticada para las
adaptaciones que exige lo establecido sino sabios que usen inteligencia,
voluntad y corazón para llenar de frutos la vida.
Los distorsionados modelos que exaltan los falsos
éxitos producen imitaciones desangeladas que decepcionan a los más sanos e
infectan a los más vulnerables.
La efectiva transmisión de valores de generación a
generación y la vinculación de la fe a la vida parecen ser el único camino
para lograr personalidades plenas en lo privado y en lo público...
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