4. El desafío de
Josep Miró i Ardèvol
Fernando José Vaquero Oroquieta
El pasado 15
de marzo se presentó públicamente, en Barcelona, una ambiciosa propuesta,
de regeneración moral, social y política de la sociedad española,
elaborada desde el renovado catolicismo social: el libro de Josep Miró i
Ardèvol, El desafío cristiano. Propuestas para una acción social
cristiana.
El pasado día 15 de marzo, de la mano del Rector de la
Universidad Abat Oliva-CEU de Barcelona, D. Josep Mª. Alsina Roca, y del
máximo líder convergente, D. Artur Mas i Gavarró, se presentó públicamente
el nuevo libro de uno de los rostros más conocidos del catolicismo social
español, D. Josep Miró i Ardèvol: “El desafío cristiano. Propuestas para
una acción social cristiana” (Editorial Planeta, S.A. Barcelona. 2005).
Este libro constituye un nuevo paso en la estrategia
desarrollada, con paciencia y perspectiva de futuro, por el citado ex
político catalanista; quién llegó a ser Consejero de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Generalitat catalana bajo la presidencia de Jordi
Pujol.
Fundador de la novedosa plataforma transversal e-Cristians,
de la Convención de Cristianos por Europa, y del diario digital católico
www.forumlibertas.com, Josep Miró i Ardèvol considera que la sociedad
actual, en profunda crisis a causa de la acción impulsada por el laicismo
excluyente y de la ideología de la desvinculación, precisa de la decisiva
aportación de un sujeto público cristiano activo, en aras de una
inaplazable regeneración social, cultural, moral y política.
Josep Miró i Ardèvol opina que la sociedad actual,
desvinculada de sus raíces cristianas, se encuentra en una difícil
coyuntura, siendo expresión de ello una creciente violencia social, la
crisis de la educación, los ataques a la vida humana en su inicio y
término desde un criterio utilitarista, el fracaso de la cultura de paz,
el desinterés de Occidente ante la injusticia social que sufren los
empobrecidos de todo el mundo, etc. El fruto humano de todo ello es un
individuo atomizado, aislado, acrítico, en absoluto solidario y
mínimamente participativo en los diversos procesos sociales.
Para responder al desafío que la crisis de la sociedad
actual presenta al cristianismo, deberá articularse —opina— una comunidad
responsable que recupere el valor de la vida, la familia, la tradición y
la justicia social desde una identidad sin complejos: la del catolicismo.
Por ello, propone todo un plan de trabajo que pasa por
la revitalización de las diversas expresiones públicas del catolicismo
español, planteando su participación pública a través de la acción
política clásica (por medio de los partidos), las nuevas plataformas
ciudadanas transversales, y la movilización a través de los movimientos
sociales sectoriales.
Inicialmente, algunas de las propuestas del fundador de
e-Cristians, fueron recibidas con cierto escepticismo, dadas las
convicciones nacionalistas que nunca ha negado el ex político catalanista,
por sectores católicos que mantienen otra percepción del hecho nacional
español. No obstante, sus actuaciones posteriores vienen despejando, a
juicio de destacados militantes sociales católicos, esos temores;
acreditándose como una de las inteligencias más lúcidas y coherentes de
este sector social. Así, las páginas 137 a 155 de este libro desarrollan
ampliamente diversas reflexiones, desde la Doctrina Social de la Iglesia,
en torno a los conceptos de nación, nacionalismo, Estado, identidad
nacional, etc., del máximo interés y oportunidad; posibilitando un amplio
espacio de encuentro entre las diversas sensibilidades existentes ante
estas cuestiones.
La presentación de este libro ha generado, entre los
medios católicos más preocupados por la actual deriva social, una notable
expectación. Y, sin duda, contribuirá a apuntalar al Pacto por los
Derechos y las Libertades, plataforma de ámbito nacional —en la que
participa Foro Arbil al igual que decenas de entidades católicas de todo
tipo— impulsada por el propio Josep Miró i Ardèvol, que pretende encauzar
las energías constructivas de este incipiente catolicismo social español,
siguiendo el modelo catalán que ya ha cosechado algunos éxitos políticos y
acreditado una creciente capacidad de movilización social.
Arbil,
anotaciones de pensamiento y crítica,
nº 92, marzo 2005.
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