[ ESPECIALES ] LOLO PERIODISTA SANTO
Piden la beatificación
de un periodista santo
Madrid,
NOV 29 (AICA): La asociación promotora de la causa de beatificación del
periodista Miguel Lozano Garrido, Lolo, representada por su asesor Rafael
Higueras Alamo, deán de la Catedral de Jaén (España), entregó al Santo
Padre una nota suscripta por 200 periodistas para pedir la beatificación
del colega español quien gran parte de su vida desarrolló su apostolado
desde una silla de ruedas y en los últimos nueve años ciego también. Una
existencia admirable que conmovió y edificó a laicos, sacerdotes y obispos
que lo trataron. El deán Higueras Alamo que aspira a que su vida sea
ampliamente conocida, hizo de Lolo un vivo retrato.
¿Quién
es Lolo?
Lolo fue
un joven de Acción Católica. Nació en Linares (Jaén, España) en 1920. A
los 22 años una parálisis progresiva lo sentó en un sillón de ruedas. Su
inmovilidad fue total. Los últimos nueve años, también ciego.
Pero
Lolo fue un joven seglar, un cristiano que se tomó en serio el Evangelio,
o como decía de él Martín Descalzo: "Se dedicaba a ser cristiano. Se
dedicaba a creer. Tan en serio se tomaba el Evangelio que un día el
Hermano Robert, de Taizé, se acercó a su casa, lo vio, lo oyó hablar. Miró
aquel cuerpecillo agarrotado. Tomó 1a pluma y escribió en la lámpara que
alumbraba desde el rincón la mesa donde Lolo trabajaba: "Lolo, sacramento
del dolor".
El
secreto de Lolo
Pero
este joven de Acción Católica que mantuvo la perenne alegría de su
permanente sonrisa, "varón de dolores" y sin embargo sembrador de alegría
en los cientos de jóvenes y adultos que se acercaban a él en busca de
consejo, tenía un secreto: ("El secreto de Lolo", es el título de la
biografía infantil en "comics" publicada por Blanca Aguilar).
¿Cuál
era el secreto de Lolo que le hacía vivir la alegría en el dolor? Lolo
había sido un joven amante del deporte y de la naturaleza, alegre en sus
travesuras infantiles y más alegre aún en sus juegos de juventud cuando
comenzó a abrirse en la vida, a desear "devorar" apostólicamente el mundo.
Se había
formado apóstol en el centro de Jóvenes de la Acción Católica de Linares
por la década del 30. "Para él la Acción Católica lo era todo".
En la
Acción Católica aprendió a amar profundamente a la Virgen Nuestra Señora.
De ella escribiría bellísimas páginas, llenas de ternura y filial amor a
lo largo de sus 28 años de escritor y periodista inválido.
En la
Acción Católica curtió su fervor eucarístico que lo marcó para toda la
vida. Ahí quedan sus escritos sobre la fiesta del Corpus Christi o sobre
el Jueves Santo o sobre el sacerdocio. Ya paralítico, desde el balcón de
su casa situada justamente enfrente de las puertas de la parroquia de
Santa María de Linares -donde él fue bautizado y donde ahora reposan sus
restos mortales-, hacía un alto en sus trabajos de escritor paralítico y
decía: Ahora, frente a frente con el Sagrario, voy a echar con El un
parrafillo".
Diarios
de espiritualidad, ensayos
El deán
Rafael Higueras Alamo repasa la íntegra vida de Lolo, habla de sus libros,
de la fundación de la obra llamada "Sinaí, grupos de oración por la
prensa", y agrega entre otros datos de interés: Lolo "se hace periodista y
escritor". "Gano mi pan con el sudor de mi frente", dice cuando recibe uno
de sus múltiples premios literarios. Escribió nueve libros de
espiritualidad, diarios, ensayos, una novela autobiográfica y cientos de
artículos en la prensa nacional y provincial.
Lolo fue
un trabajador dolorido o un enfermo que trabajaba de sol a sol. En su vida
se mezclaba año tras año y en una única trenza, el trabajo arduo y la
enfermedad aguda. Pero en su vida, como su gran secreto, estaba la piedad
mariana y eucarística de la que brota un amor apasionado por la Iglesia y
un apostolado incansable "sin moverse de su sillón de ruedas".
Manuel
Lozano Garrido murió el 3 de noviembre de 1971. El obispo de Jaén,
monseñor Santiago García Aracil, abrió y concluyó en 1994-1995 el proceso
diocesano de canonización. Después, la "Positio" sobre su vida y virtudes
heroicas del Siervo de Dios "Lolo" fue publicada por la Congregación para
las Causas de los Santos.
Concluye: "Lolo, seglar, joven de Acción Católica, periodista y escritor
cristiano inválido total y ciego, de profundo espíritu eucarístico y
mariano, hijo amante de la Iglesia, alegre en el dolor, apóstol y
consejero... ¡Esta es su tarjeta de visita! ¿Podrá subir a "la gloria de
Bernini" por una rampa con una silla de ruedas?" |