Meterse en política
Luferni
Si no dan los sacerdotes y obispos ese servicio de
iluminar las conciencias con los criterios del Evangelio, no están
cumpliendo su misión.
La Iglesia se mete en
política y en política de partidos porque la Iglesia está formada por
todos los bautizados y son los bautizados los que se inscriben en
partidos, votan, se postulan, son votados, hacen campaña y proselitismo y
pueden llegar a puestos públicos y servir al bien común.
Los bautizados que
llegan a ser sacerdotes pueden ser párrocos u obispos. Ellos también
participan en la política porque pueden emitir su voto y tienen la misión
de orientar al pueblo creyente en sus deberes personales, familiares y
cívicos.
Si no dan ese servicio
de iluminar las conciencias con los criterios del Evangelio, no están
cumpliendo su misión. Sería una omisión grave. En tiempo de elecciones
deben recodar a todos la grave obligación de votar y de hacerlo en
conciencia, con buena información, conociendo bien los programas de
candidatos y partidos para aceptarlos o rechazarlos con un recto uso de su
libertad.
Lo que no está
permitido ni por el Derecho Canónico ni por la Constitución es que los
bautizados que llegan a ser sacerdotes párrocos u obispos hagan
públicamente, en los actos de su labor pastoral o apoyados en su
investidura, una inducción o un proselitismo por un partido o por un
candidato determinado.
Si no se menciona
ningún partido o candidato y sólo se predican los valores evangélicos y se
recuerdan los deberes morales que de ellos se derivan, en cualquier
circunstancia, no se lesiona ningún derecho. Se hace un servicio a la
comunidad al tratar de excluír el abstencionismo, el voto irresponsable y
el dar poder a quien rechaza valores esenciales, aceptados por la razón y
por la fe.
Considerado esto, una
demanda puede convertirse en autodenuncia porque equivale a “ponerse el
saco” y autoexhibirse ante los electores con programas que cualquier
creyente rechazará.Todo mundo pues debe meterse en política porque a todos
interesa el bien común.
Pero hay muchas formas
de meterse y hay varios tipos de política. Que cada uno se meta según su
propia condición y que haga el tipo de política que le corresponde. Puede
ser política de principios y valores o política electoral de partidos y
programas. Que nadie le sople al jocoque creyendo que es leche ni vea como
delito lo que es ejercicio de libertad y cumplimiento de misión...
Publicado el 29 de
mayo de 2003
|