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El Papa bueno

Adolfo Carreto Hernández / Avmradio.org

Juan XXIII fue el iniciador del siglo XXI para la vida de la Iglesia. Con él comenzó todo el proceso de renovación, desde el litúrgico hasta el pastoral. Todo puede resumirse en el hecho de que Juan XXIII fue el Papa del Concilio Vaticano II, que ya es decir.

¿Y quién no recuerda al Papa Bueno, al Papa de la sonrisa complaciente, al primer Papa mayor que se convirtió en joven?. ¿Quién no recuerda a Juan XXIII, ahora Beato Papa Juan XXIII?. Se trata de uno de esos santos de mi devoción, de uno de esos santos por aclamación popular, que es la aceptación más democrática de la santidad. Ya solamente con que se le llame el Papa Bueno, es todo, porque se trata de un calificativo que lo engloba todo. Y le llamaban así no solamente los católicos, incluso los no creyentes.

Fue uno de esos Papas que puso a bien al mundo con la Iglesia y a la Iglesia con el mundo, a la fe con la ciencia y a la ciencia con la e. Abrió las ventanas del vaticano no solamente para que entraran en él los vientos seculares, sino para que salieran de él, a toparse con la secularidad, los vientos modernos de la Iglesia. Y una vez abierta esa puerta, ya no ha habido quien la cierre. Algunos la han abierto más todavía, como este su sucesor, quien no solamente envió a los suyos a navegar por el mundo sino que él mismo se ha tomado la libertad de realizar cien viajes por el mundo no para que lo vean, que eso ya es mucho, sino para que lo oigan. Y lo han aplaudido inclusive aquellos que no querían, no se atrevían, a aplaudirlo, que de todo hay.

Juan Pablo II recordó, a los cuarenta años del fallecimiento del papa Bueno, que "incluso en el momento de su muerte miraba al futuro y a las expectativas del Pueblo de Dios y del mundo". Y es cierto, Juan XXIII fue el iniciador del siglo XXI para la vida de la Iglesia. Con él comenzó todo el proceso de renovación, desde el litúrgico hasta el pastoral. Todo puede resumirse en el hecho de que Juan XXIII fue el Papa del Concilio Vaticano II, que ya es decir.

Y ahora que tanto nos sacude la violencia bélica, y la terrorista, ahora que nos indignamos con tanta masacre indiscriminada, ¿cómo no recordar que Juan XXIII es el autor de la Pacem in terris, la encíclica que conmocionó a la humanidad, incluso a la humanidad política?. La Pacem in terris, la paz en la tierra, sigue siendo como su testamento. Un testamento público y universal, según asegura su actual sucesor. La Pacem in terris fue dada a conocer apenas dos meses antes de su muerte. ¿Un presentimiento?. ¿Era Juan XXIII, además de bueno, clarividente?. Estos dos Papas tienen mucho en común.

Publicado el 3 de junio de 2003

 
 

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