España no tan bien
Miguel Rivilla San Martín
Una familia puede estar bien económicamente pero eso
no indica que esté bien en su totalidad.
Tras el último debate
del Estado de la Nación, el Partido Popular y buena parte de la ciudadanía
han podido sacar en conclusión que “España va bien”. No comparto tal
opinión, basada casi exclusivamente en datos macroeconómicos y en un
cierto bienestar material.. España, como una familia, puede funcionar
relativamente bien en lo económico y a la vez sufrir, una serie de
problemas y carencias de otro orden, agobiantes y preocupantes, para un
correcto y global diagnóstico.
Dejo aparte a los
millones de españoles a quienes aún no ha llegado el disfrute del tan
cacareado bienestar económico y a quienes se engloba sin más, en esas
engañosas cifras. Tales como las clases pasivas de la sociedad:
pensionistas, viudas, amas de casa, marginados, parados, emigrantes,
discapacitados etc.
Me refiero más bien a
otros valores distintos al económico que se han escamoteado a la opinión
pública en el Debate y que deberían ser evaluados y tenidos en cuenta por
el Gobierno y la clase política.
¿Por qué no se habló
de los 70.000 abortos del último año en España?.¿Por qué no se aludió al
desastre de millones de familias deshechas por el divorcio y las
separaciones?.¿Por qué se pasó por alto el problema de las uniones de
hecho, de los malos tratos al cónyuge, de la delincuencia, de la
inseguridad ciudadana?.¿Por qué el callar los efectos de la droga, del
sida, del alcoholismo, de los millones de jóvenes sin futuro, corrompidos
por el ocio, el sexo y el vacío existencial?.¿Por qué ni la menor alusión
a la carencia de valores trascendentes, de la corrupción moral, presente
en el tejido social y político de la clase dirigente, de la mentira, de la
calumnia generalizada?. ¿Por qué el silencio a tantas infidelidades,
adulterios, engaños en los matrimonios?.¿Por qué ni media palabra en
defensa de la inocencia de los niños, de la pornografía, de la
prostitución, de la nefasta influencia de la TV en la sociedad?.
Demasiados porqués sin
respuestas.
A lo mejor es que
estas cosas no interesan a nuestros políticos; pero son las que de verdad
ocupan y preocupan al ciudadano de a pie.
Publicado el 6 de
julio de 2003
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