Última llamada
P. Miguel Rivilla San Martín
Comentario sobre la película “Última llamada”.
Muy grata sorpresa es para el cinéfilo en pleno agosto,
cuando las distribuidoras suelen colocar sus saldos de material sobrante,
encontrar un filme extraordinario. Tal parece la cinta recién estrenada,
“Última llamada”.Un thriller que rompe esquemas , muy realista y actual.
Atrapa la atención del espectador desde la primera a la última secuencia.
Con un guión cuidadísimo, pleno de intriga e interés crecientes,
desarrolla toda sus acción en una cabina telefónica en el centro de Nueva
York.
Su argumento viene a ser una especie de parábola sobre
la incomunicación del hombre actual, rodeado siempre de millones de
personas y teléfonos. Cada uno arrastra su parte de hipocresía, de
mentira, de falsedad ,mostrando a los demás sólo las apariencias de su
interior sórdido. Cuando se ve amenazado por una muerte inesperada y
segura, siente el mandato ineludible de confesar ante otros su miseria.
Entonces encuentra la vida y su salvación, al reconocer sus fallos y
desnudar su alma sin tapujo alguno.
La puesta en acción es formidable. La interpretación
del protagonista, Colin Farell, es convincente. El director, Joel
Scumacher, podría ser fiel émulo de Hitchcok. Una cinta, en fin, a la que
cabe augurar una espléndida carrera comercial, obtenida boca a boca. No se
la pierdan.
Publicado el 11 de agosto de 2003
|