Quizá algún día
Mikel Agirregabiria
La muerte no nos roba los seres amados, sino que los
inmortaliza en el recuerdo. En vida sí que los perdemos en muchas
ocasiones.
Frecuentemente nos prometemos a
nosotros mismos que algún día haremos una escapada con nuestra pareja como
cuando éramos novios; algún día nos reuniremos con toda la familia, que
hace tiempo que no vemos; algún día invitaremos a algún viejo amigo que
tenemos casi olvidado; algún día visitaremos esos rincones donde pasamos
la infancia; quizás algún día…
Prometí a mi tío Txomin que
algún día pasaría por su casa para recopilar algunos de sus innumerables
dibujos, historias, recuerdos y vivencias que atesoraba como patriarca
superviviente de nuestra extensa familia. Ya no podré cumplir mi palabra:
Hace una hora me han comunicado su fallecimiento. Desde el duelo por su
insustituible ausencia, vislumbro su última lección, remitida desde el más
allá y esbozada con la misma maestría que guiaba su alma de artista.
Claramente nos muestra un camino de compromiso inapelable y urgente para
acometer esos temas pendientes, que pueden parecer menores pero que dan
todo su significado a la vida.
No retrasemos las ocasiones
felices y los encuentros con los seres queridos. Ya es tiempo de
comprender que cada jornada, cada mañana, cada tarde y cada noche son
irrepetibles. “In memoriam de Txomin Agirregabiria (12-5-2004).”
|