Imprimir

Hoja seca, hoja nueva

Javier Menéndez Ros

A un magnolio desconocido

Te miro y te veo triste, encorvada, con la vista en el suelo. Apenas si te reconozco, en tan sólo unas semanas has cambiado mucho. Atrás quedan tus alegres vestidos verdes, tu sonrisa en la cara, tu risa cuando la lluvia te mojaba. Y ahora, miras con envidia a tus hermanas que crecen con insultante vitalidad mientras bromean entre ellas.

Pero, ¿qué te ha pasado?, te pregunto extrañada. Me miras a los ojos y me dices: he perdido la ilusión, a nadie importo ya. Apenas si me dirigen la palabra, nadie me escucha cuando hablo y seguro que si desapareciera nadie notaría mi ausencia. Y una lágrima densa se desliza por tu mejilla. Entonces, te rodeo con mi brazo y te digo: ¿sabes cuál es mi secreto para continuar siendo hoja verde? ¿cuál? Me pregunta entre sollozos, pues muy simple: mirar siempre al sol. Mira, le digo, si desde que me levanto sólo me mirase a mi misma ya ni estaría en el árbol, me habría soltado de sus ramas protectoras, me habrían pisado en el suelo y ahora estaría rota y tirada en medio del asfalto.

Pero yo, sin embargo, desde que amanece levanto mi vista al Sol, que me regala su luz, su vida y yo la recibo, la digiero lentamente y me alimento de ella. Con su energía mi alma rejuvenece y no puedo sino vestir de verde brillante, de verde esperanza. Como un cáliz abierto recojo el agua del cielo y bebo agradecida. Y mira, se que nuestra vida es dura, que es exigente, que es efímera, pero no puedo sino cantar, cantar y estar alegre porque ese es mi camino.

Cuando miro a mi alrededor veo que hay hojas que apenas si han nacido y ya se han olvidado de algo tan simple como mirar a lo alto, solo ven el barro de la tierra que las pinta de marrón triste hasta que sin fuerzas se dejan caer para morir olvidadas. Pero a mi me transmitió este mensaje la hoja más bonita del magnolio, la que todos admiramos. Y mira, ¿ves el grupo de hojas verdes que encabezan nuestro árbol? Pues entre todas nos hemos pasado este mensaje: “No importa tu edad. El ser hoja seca u hoja verde depende de ti”

¡Qué alegría sentí cuando al cabo de una semana vi a mi amiga florecida, reflejando luces y colores, espejo del cielo, mientras susurraba palabras de cariño a una hoja seca!

 
 

Inicio ] [ Atrás ]