periodismocatolico.com
Inicio
Artículos
Nosotros
Sitio anterior
Enlaces
Búsqueda avanzada
Contáctanos
Legal
Inicio arrow Artículos arrow Documentos de Benedicto XVI arrow El amor en tiempos de desamor
El amor en tiempos de desamor PDF Imprimir E-mail
Escrito por María Traid (España)   
27.02.2006

Image

Benedicto XVI nos ofrece una razón de amor.

Cuando en gran parte del mundo se extiende la llama del odio o la indiferencia ante "el otro", Benedicto XVI nos ofrece una razón de amor remontándose al Eros griego y clarificando con sabiduría docente todas las acepciones del término amor tiene hasta unificarlas a partir de la afirmación del apóstol Juan: "Dios es amor".

Dos son, a mi entender, las enseñanzas básicas de ese texto hermoso y transparente: la referida a la dignidad del amor entre hombre y mujer y el compromiso de vivir el amor que obliga desde dentro a los cristianos.

Me centraré en la primera. ¿Cómo puede un hombre célibe saber tanto del Eros transformado en Agapé? ¿Lo aprendió en los libros, en su acción pastoral... ? Sí, seguro que su sabiduría proviene de sus muchas lecturas y la cercanía al corazón humano propia de un pastor... Incluso de los reproches de la modernidad a la Iglesia que le han llevado a explorar la historia y confrontarla con la propia mirada, palabras y acciones de Cristo.

Y sin embargo, pienso, lo más esencial de su planteamiento del amor humano lo bebió en su infancia. En su autobiografía titulada Mi vida. Recuerdos (1927-1977), cuenta que en aquellos años difíciles bajo la sombra de Hitler, el pequeño Joseph se abría a toda belleza perceptible al oído, la vista y la imaginación, sin dejar de advertir la desazón y renuncias de su padre para alejarse del nazismo y los sacrificios de su madre al atender con esmero a los suyos en edificios nobles pero inhóspitos.

Esa infancia feliz que ha dado a su existencia una impronta de bondad, provenía del Eros transformado en Agapé que, sin discursos, iluminaba la vida piadosa de la familia Ratzinger y la envolvía en un clima de apacible serenidad.

Luego llegó el estudio y las decisiones. Con gran sencillez nos introduce en el clima de controversia teológica de sus profesores y en la lucidez con la que repensaba las cuestiones y tomaba sus propias decisiones; entre ellas la de renunciar al Eros para elegir el Amor con mayúscula.

Nunca el Eros había sido tan bellamente valorado y afirmado como enclave básico de la vida humana. Un lugar negado tenazmente por la modernidad y la postmodernidad.

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente los artículos, pero siempre citando al autor y nuestra fuente. La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor / periodismocatolico.com (2001-2008)