- Muy aparte de las consideraciones legales, políticas o
periodísticas, como
simple fiel de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y
Romana, me duele
todo lo que se dice de ella, verdadero o falso, por la simple razón
de que
como a cualquier hijo también me duele ver a mi madre física
postrada,
enferma tal vez pecadora, o a mi padre entregado a cosas que lo
dañan, lo
destruyen, y cuando veo así a los seres que amo, discúlpenme Sres.
políticos y periodistas, pero es difícil para mí como lo sería
para Uds.,
que mi primer pensamiento sea "cárcel para mi papá" o el
"manicomio para mi
mamá" en nombre de la ley.
- Mi primer impulso será: "¡Un médico pronto, ayúdenme a
salvar la vida de mi padre!", y eso de ninguna manera
significará un rechazo a la ley o ignorancia de una realidad muy
triste, es más bien lo contrario, comprensión muy exacta de la
realidad que por fuerza lleva a la acción para buscar soluciones
realmente eficaces. No un simple desquite con el pretexto de la ley
y raíces en el odio sino soluciones en el nombre del Amor.
- Por eso ante los problemas que enfrenta mi madre la Iglesia
Católica mis pensamientos inmediatos son:
- ¡AMO A MIS SACERDOTES! porque el Sr. Jesús, Dios y Señor del
Cielo y de la
Tierra, a pesar de conocer perfectamente bien sus debilidades y
bajezas
humanas se ha propuesto construir con ellos a través de los siglos
castillos
de oro por toda la Tierra usando para ello solo barro humanamente
inútil,
mostrando una vez más que su "Fuerza se manifiesta perfecta en
la Flaqueza".
- ¡AMO A MIS SACERDOTES! cuando los veo cansados, aflojerados y
aún cuando con malas
maneras, algunas veces groseras me conceden la absolución
sacramental,
porque detrás de ellos brilla en ese momento la promesa de Cristo:
"A
quienes les perdonen los pecados les quedan perdonados y a quienes
no se los
perdonen les quedarán sin perdonar". Veo el barro de mis
sacerdotes y mi
mismo barro, y son iguales, pero en el sacramento de la confesión
ese barro se
reviste de Cristo, un momento tan maravilloso y misterioso como la
muerte de aquel crucificado hecho "gusano de la Tierra"
por nosotros que se transforma en VIDA Y REDENCION PARA TODOS.
- ¡AMO A MIS SACERDOTS! aunque algunos (muy pocos) sean sacrílegos
al
celebrar la Santa Misa después de venir de un prostíbulo o de
dañar a un
niño. ¡ GRUESO Y DOLOROSO TRAGO PARA MI Y PARA TANTOS OTROS !,
pero en el momento de pronunciar las palabras que JESUS dijo en la
última cena, ES JESUS (y no el sacerdote) QUIEN CUMPLE SU
COMPROMISO con toda la humanidad y mostrando que EL ES EL SEÑOR DEL
UNIVERSO POR ENCIMA DEL PECADO Y DE LAS DESGRACIAS Y BAJEZAS
HUMANAS, AUN DE LOS QUE EL LLAMO A SU SERVICIO, y convierte el pan y
el vino en su propio SER, por AMOR a todos, para ser nuestro
alimento y decirle al sacerdote en ese momento "AMIGO, ¿CON UN
BESO ENTREGAS AL HIJO DEL HOMBRE?" haciendo su eterno llamado
al pecador de quien busca y buscará hasta el último momento, su
CONVERSION, para que cuando esta se dé, EL SEÑOR, LOCO DE AMOR,
RECIBIRLO EN SU CASA, PORQUE ERA UN HIJO SACERDOTE MUERTO Y HA
VUELTO A LA VIDA, ESTABA PERDIDO Y HA SIDO HALLADO!
- Por todo esto, yo besaría las manos del sacerdote aunque vinieran
de tocar a
una prostituta o de dañar a un niño, NO EN HONOR DE TALES ACTOS !,
NO EN
HONOR DEL BARRO GROSERO DEL QUE ESTAMOS HECHOS EL Y YO!, SINO EN
HONOR DE AQUEL RESUCITADO EN QUIEN NINGUNA CULPA SE ENCONTRO Y QUE,
POR ALGUNA RAZÓN, QUIZO QUE SU PERDON ME LLEGARA A TRAVÉS DE ESAS
MANOS INDIGNAS Y QUE SU CUERPO Y SU SANGRE ME LLEGARA A TRAVÉS DE
ESAS MISMAS MANOS PARA QUE YO
TUVIERA VIDA, EN UN MISTERIO INCOMPRENSIBLE PERO QUE ADMIRO Y ACEPTO
PUES EL QUE HIZO EL UNIVERSO CON TANTA PRECISION Y SABIDURIA ES
SEGURO QUE TAMBIEN EN TODO ESTO ¡EL SABE LO QUE HACE!
- Amo a mi Iglesia Católica porque solo ella tiene históricamente
la sucesión
directa de los apóstoles de JESUS, a quién en estos difíciles
momentos
recurro:
- "¡ SEÑOR!, QUEDATE CON NOSOTROS PORQUE PARECIERA QUE UNA
NEGRA NOCHE CAE YA SOBRE EL MUNDO "
-
|