- La vida humana es sagrada.
- Hay un quinto mandamiento: No matarás.
- En la televisión diariamente pueden verse decenas de homicidios que
son presentados como espectáculo de violencia, de venganza, de
predominio de fuerza.
- Las impunidades, sumadas a una mentalidad penetrada por ese
espíritu de violencia que incluye el matar entre las posibilidades de
reacción frente a un adversario, dan como resultado las ejecuciones
anónimas.
- La masacre de los más indefensos, de los despojados, de los
itinerantes, de los indocumentados, de los extranjeros parece un
salvajismo cuando se da en plena vía pública y con todos los
agravantes.
- Parece que todo el trayecto de los indocumentados, especialmente los
centroamericanos, está lleno de peligros; pero ya no sólo de
extorsiones sino también de muerte.
- En una ciudad para vivir mejor han encontrado dos jóvenes su muerte
en un acto de violencia del que no pudieron defenderse.
La vida humana inocente e indefensa es atacada desde el seno materno
por quienes dejan desamparado y sin protección al niño o la niña
por nacer, que son expulsados del único ámbito en que pueden
prepararse para nacer, por actos no médicos que atentan contra su
vida.
- Y la vida humana adulta es amenazada por todos los que buscan
posesiones fáciles, que no son fruto de trabajo sino de
intimidaciones o por quienes perpetran venganzas demoledoras.
Los medios de difusión le dan al hecho criminal reciente una
prioridad informativa por la extralimitación que manifiesta y la
inusual agresión masiva que se intentó. Y la comunidad reacciona con
un rechazo total y con indignación al ver cómo se lesiona el derecho
humano fundamental.
- ¿Cómo podrá la ciudad dar protección a cuantos vayan de paso,
sin albergue y sin recursos, al servicio de su dignidad de personas
humanas?...
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