El noveno sucesor de Don Bosco en su tierra y con su gente

Auxiliadora García Bellorín

Ecos de la visita del rector mayor de los Salesianos Pascual Chávez a México.


México, D.F. Domingo 5 de Mayo del 2002
El Santuario Nacional de María Auxiliadora de México escenario de una Fiesta
El monumental Santuario de María Auxiliadora de México, que cristaliza el Gracias a María por los 110 años de presencia salesiana en esta nación, fue el marco espléndido del primer encuentro del nuevo Rector Mayor, Noveno Sucesor de Don Bosco el P. Pascual Chávez Villanueva, con su tierra y con su gente.
Allí­ dio inicio su primer visita, como nuevo Rector Mayor, al amplio mundo de la Familia Salesiana, que constituye hoy día una calificada presencia en 129 naciones del mundo.
La fachada del Santuario estaba flanqueada por dos magníficos -flyers- con la efigie de Don Bosco y de su Noveno Sucesor Don Pascual, quienes, con la sonrisa en el rostro, infundían confianza y serenidad... ambos con la mirada puesta en el providencial futuro del carisma salesiano en México y en el mundo.
La alegre y típica música mexicana de los Mariachis recibió con entusiasmo al nuevo Rector Mayor y motivó la participación en la liturgia, con la ejecución de la Misa Panamericana. El Santuario totalmente lleno de representaciones de la familia salesiana de México y los 40 concelebrantes en el Altar, formaron una corona de gratitud alrededor de la venerada imagen de María Auxiliadora presidiendo la Fiesta de Familia desde su magnífico baldaquino y trono de reina.
El P. Vicente Vega, Delegado Inspectorial para la Familia Salesiana, dio la bienvenida y presentó a la familia Salesiana de la inspectorí­a, en un acto lleno de solemnidad y emotividad, en que le impusieron al Rector Mayor una ESTOLA que utilizó Don Bosco. Resonaron en ese momento con mucho énfasis, las palabras del Testamento Espiritual de Don Bosco en que él mismo pedí­a: "Al nuevo Rector Mayor, ámenlo, quiéranlo, obedézcanlo y recen por él".
En su programática Homilí­a el Rector Mayor habló, en forma clara, directa y didáctica, sobre -la esperanza en el mundo globalizado-. A su testimonio unió la explícita referencia a Don Vecchi y Don Viganó, sus antecesores y de la huella que con su servicio y testimonio dieron al Carisma Salesiano. La fuerza de la oración, que genera confianza, es el alimento para -dar razón de nuestra esperanza HOY-.
Al final de la Misa entre porras... vivas... aplausos los 3000 asistentes recibieron un recuerdo con la foto y el perfil biográfico del Noveno Sucesor de Don Bosco.
Mensaje y encuentro con la Familia Salesiana de México
La terraza Don Bosco de la Universidad Salesiana fue insuficiente para contener a quienes, deseosos de un encuentro personal con el Sucesor de Don Bosco, pudieron acercarse a saludarlo. Para cada uno hubo una sonrisa, una palabra,una grata sensación de un singular encuentro con el Rector Mayor. En todo momento Don Pascual se mostró jovial, amable, atento. Con mucha voluntad y paciencia, se prestó a dialogar y compartir con todo el mundo... tal parecía Don Bosco, como nos narran las Memorias Biográficas, asediado por la muchedumbre que quería tan sólo una sonrisa, una palabra, un saludo, una bendición personal al Sucesor de Don Bosco.
En el posterior encuentro con los Consejos y Representantes de toda la Familia Salesiana la experiencia condujo a un relanzamiento vocacional para todas las ramas de la familia y a la urgencia de una reintegración con fuerza apostólica y comprometida.
Don Pascual habló claro. La familia salesiana no consiste en grupos devocionales, sino en grupos apostólicos con compromiso social, contemplando a Jesús, místicos y enamorados de él. Invitó a conocer y estudiar la Carta de la Comunión de la Familia Salesiana escrita por don Viganó. La Carta de Misión de la Familia Salesiana y la Carta de Remar mar adentro de Don Vecchi, junto con la Carta del Papa para el Tercer Milenio.
Invitó a vivir el reglamento de vida apostólica de cada grupo y a comprometerse, ya que se requiere la unión y vitalidad del carisma en todos los asociados y la propuesta vocacional, abierta y entusiasta, para compartir nuestra vocación salesiana.
Todos percibieron en las palabras del Sucesor de Don Bosco seguridad, madurez, profundidad, sensibilidad, conocimiento amplio de la realidad mundial y eclesial, sensibilidad hacia la juventud marginada. A todos convocó para que con realismo, empeño y compromiso busquemos nuestro lugar y asumamos nuestras tareas en la Familia Salesiana.
A los representantes del Movimiento Juvenil Salesiano, como destinatarios del carisma salesiano, los invitó a incorporarse a los grupos ya existentes.
Concluyó el Rector Mayor en forma muy familiar y enfática encomendándose a nuestra oración, confiado en el cariño, la obediencia y en el amor a Don Bosco y sus Sucesores.
La Bendición de María Auxiliadora, como signo tan querido y apreciado por la Familia Salesiana, el canto evocador y emotivo del -Su concierto... Don Bosco te aclaman, cual padre y Pastor- concluyó el primer encuentro del Rector Mayor, Noveno Sucesor de Don Bosco... con su tierra: México y entre su Gente y su Pueblo.
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