Porqué somo católicos

Rafael Taveras

Hace algo más de quinientos años que la Iglesia española trajo el catecismo al nuevo mundo, hemos entrado al siglo XXI con todos sus avances tecnológicos, ¿porqué seguir siendo católicos?

Hace algo más de quinientos años que la Iglesia española trajo el catecismo al Nuevo mundo. Aunque muchos misioneros trataron de estudiar el significado de las costumbres de los nativos, es verdad también, que muchas veces destruyeron los templos de piedras de los indigenas. Pero no destruyeron, porque eso no se puede destruir, los templos interiores, las costumbres y tradiciones del pueblo. Y el pueblo fue también adaptando sus valores y sus creencias a lo que los colonizadores predicaban.
Nos lo explica el Clero de cada una de nuestras comunidades: “El carácter profundamente religioso del pueblo entró en la órbita de la Cristiandad en el Siglo XVI. La cristiandad no tanto, se superimpuso, cuanto que se “naturalizo” en nuestro modo de vivir. Nuestra confesión de fe se vive a través de los cantos, el lenguaje, los gestos, las dramatizaciones y los símbolos del pueblo. Es nuestra tradición cristiana y nuestro credo se recibe, interioriza y expresa colectivamente en fiesta, en una comunidad de fe”. (Galilean Journal).
Así es la vida, hace ya 15 años, recuerdo que un día una amiga llegó a esta ciudad de Nueva York. Aunque en su país no iba mucho a la Iglesia, porque había pocos sacerdotes y ella vivía lejos, tanto ella como su familia se sentían “muy católicos”. Tenían sus altares de la Virgen y los santos y hacían rezos. En Semana Santa, en Navidad, en la fiesta de la Virgen Acudían a la Iglesia para celebrar con todos los del pueblo.
El caso es que las cosas allá eran distintas: allá todo el mundo se conocía, y todos se preocupaban unos de otros...Acá, con tanto trabajar, y tantas distancias, y cada uno viviendo a lo suyo, pues, es bien diferente...
Mi amiga estaba así un día lamentándose con su compadre Rafael y comentaban que si acá lo más importante es trabajar y trabajar y ganar plata, que para eso vinimos muchos, para poder sobrevivir , que parece como si ya Dios no estuviera tan cerca...Y que, a pesar de mucho trabajar, a duras penas tenemos lo necesario para vivir...Rafael le decía que parece entonces que aquí sí es que de verdad tenemos que ser católicos, porque parece como que no nos necesitáramos más unos a otros y como que añoráramos la tierra y las costumbres. Que es importante que conservemos lo nuestro...
Entonces al haber celebrado El Jubileo 2000 y entrar a un Nuevo Milenio...¿Por qué seguir siendo Católicos?
Sencillamente, porque nos identificamos con Jesús. Porque la experiencia de Jesús se parece mucho a la nuestra: Emigrante, tuvo que dejar su patria, fue a menudo rechazado. Pero su vida fue un anuncio de liberación. Nosotros hemos llegado a este país para liberarnos, a veces de la opresión política; otras de la economía...o de ambas. Y el Jesús del Evangelio nos ofrece esa liberación.Como grupos mestizos hemos sufrido el rechazo, muchas veces, por nuestro color, lenguaje o simplemente porque éramos pobres; pero también conocemos el deseo de Jesús de liberar a todos. Y hacemos nuestras, estas palabras del Evangelio: “El Espíritu de Dios está sobre mí; me ha enviado a predicar el evangelio al pobre. Me ha enviado a proclamar la liberación de los cautivos... Hoy esta Escritura se ha cumplido para ustedes” (Lc. 4:18-21).
Según los valores del evangelio, son los rechazados los que son elegidos por Dios. Nos lo dice el Evangelio de San Mateo: “Felices los que tienen espíritu de pobre, porque de ellos es el Reino de los cielos”.
“Las mismas razones de nuestra marginación son las bases de un potencial liberador no sólo para nosotros mismos, sino también para otros. El gozoso mensaje de la liberación se celebra y proclama con fuerza en nuestros hogares, los corazones, las calles, los barrios y las Iglesias donde continuamos celebrando nuestra experiencia cristiana.”
También somos católicos porque tenemos siempre a María Virgen y Madre de Dios como compañera de Camino...En todos nuestros países se celebra alguna advocación de la Madre de Dios. Si miramos a cada una de las historias de sus apariciónes en nuestra tierra, veremos algo importante: la Virgen siempre se hace de nuestro pueblo; se aparece a los más pequeños, a los más sencillos; se hace una con su suerte, y desde entonces, se convierte en compañera de todas las luchas del pueblo.
Lo que ocurre en este momento, es que, al hacerse del pueblo, ella trae un auténtico mensaje de liberación al pueblo oprimido. Pasa así con Guadalupe que se aparece al indio Juan Diego, con la Caridad, que se aparece a los tres “Juanes” pescadores(uno de ellos indígena), en la Altagracia, cuando la niña menor de una familia aseguraba que había visto en sueños esa imagen confirmándole protección a su familia y a todo el pueblo, la Providencia y pasa en cada una de las historias de las apariciones de la Virgen.
“La presencia de la Virgen en nuestras historias tiene un poder magnético que atrae a gentes muy diversas. En ella experimentamos la unidad. El fundamento de esta unidad no es el sentimiento que se tiene con frecuencia en grandes grupos, de ser absorbido por la multitud. El fundamento más profundo de esta unidad humanizante es que , no importa lo grande que sea el grupo, en su presencia, cada uno es reconocido personalmente. Todos y cada uno nos sentimos mirados con simpatía y tiernamente llamados por nuestros nombres.
Asi la Virgen es la experiencia,(no la ilusión) de familia, de comunidad y de identidad personal en medio de un mundo anónimo y dividido. A pesar de las amenazas de muerte, ella es experiencia y garantía de Vida. (The Future is Mestizo.)
Hermanos, esto no es para que nos quedemos tranquilos y pensemos que ya no tenemos que luchar por un mundo mejor, sino para que seamos los agentes de una nueva creación. “Felices los que tienen hambres y sed de justicia, porque ellos serán saciados; Felices los que trabajan por la paz, porque ellos serán reconocidos como hijos de Dios”.
Les cuento: que yo siempre he sido muy religioso, pero también muy cívico. En mi hogar ir a Misa los domingos era tan sagrado como comprometerse con Movimientos por la mejora de nuestro pueblo. Pero yo nunca había visto la relación entre las dos actividades. La Religión tenía que ver con Dios: la doctrina, la moral, el pecado, el arrepentimiento, la oración, los sacramentos y la vida del más allá. Ciertamente había muchos valores muy hermosos: el perdón mutuo, la ayuda a los demás, especialmente a los necesitados, el amor, incluso a los enemigos (aunque amar a los vecinos más cercanos a menudo es más difícil). Los asuntos cívicos, tenían que ver con las cosas del mundo. Eran importantes, porque Dios nos ha dado el mundo para cultivarlo y cuidarlo, pero no parecían ser parte de las cosas de la religión.
En mi vida de fe, yo he sabido vivir y convivir con todos mis hermanos, sin importar el grupo, movimiento o asociación al que pertenezcan, yo sabía que Jesús era nuestro Salvador y el Salvador del mundo. Pero nunca me imaginé, que el camino de Jesús de Nazaret sería un mapa de rutas tan claro para llevarnos a la verdadera salvación que comienza aquí en este mundo tan pronto como las reconocemos y aceptamos el camino. Recuerdo, que cuando viví la experiencia de tres días en el Cursillo de Cristiandad, El ultimo día el Sacerdote me dijo: Rafael, “Cristo Cuenta Contigo” y en ese momento, yo por convicción respondí: “Y Yo con El”. El camino de Jesús nos lleva de la Confusión a la claridad, de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida. Nunca me imaginé que Jesús tendría tanto que ofrecer concretamente a la gran pregunta Hispana: a la búsqueda de la vida, la libertad, la igualdad, la justicia y la verdadera felicidad”.
El Clero nos habla de su propio descubrimiento de lo que Jesús nos ofrece para nuestra salvación. Las razones de nuestra fe nos empujan, además, a la acción por la justicia .
Hoy Día nuestros hermanos sufren muchas necesidades y no podemos ser sordos a sus gritos. Nos lo dicen los documentos de la Iglesia: “Los gozos y las angustias de los hombres y mujeres de hoy deben ser los gozos y las angustias de los discípulos de Cristo”. (Gaudium et spes, 1(Concilio Vaticano II).
Hay otras razones para ser católico: quiere decir Universal y para nosotros, eso significa la posibilidad de aunar diversas culturas en una sola familia de fe. Significa que, sin perder nuestra propia cultura y valores, podamos aceptar y celebrar con gentes de otros pueblos en esta sociedad tan Multicultural que es la estadounidense. Porque nuestra fe es familiar y en la Iglesia católica sabemos que somos familia de Dios. Porque nuestra fe es de celebración, y en comunidad celebramos la vida. Porque en medio de este mundo difícil con el avance de la tecnología (computadores, internet, Celular, DVD, Tarjetas de creditos, componenentes musicales etc...), Jesús todavía sigue siendo la mejor opción y queremos darles a nuestros hijos razones para vivir con esperanza y para luchar por un mundo mejor.
Al principio de este artículo les pregunto: ¿Por qué somos Católicos? Y ahora los invito a pensar, a reflexionar seriamente en ello. Si quieren una ayuda para Reflexionar y dialogar con su pareja, en su hogar, con sus hijos los invito a que contesten las siguientes preguntas:
-¿Me he preguntado a veces por qué ser católico/a? ¿Solo por tradición?
-¿Es verdad que lo más importante es el dinero? ¿Qué dificultades más grandes encontramos para sobrevivir en este país? ¿Qué oportunidades?
-¿Tenemos que trabajar más duro que en nuestro propio país?
-¿Conocemos a nuestros vecinos y la gente de barrios? ¿Qué dificultades encontramos para hacer relaciones?
-¿Cómo siento yo a Dios, lejano o más presente que antes?
-¿ Alguna vez se han visto rechazados en esta nueva cultura?
-¿Tiene Razón Rafael de que acá nos necesitamos más unos a otros?, ¿por qué?
-Cuáles son las cosas que más añoro de mi tierra y de la manera de celebrar mi religion?
-¿Es posible hacerlo aquí?
-¿Cómo podemos nosotros trabajar por la paz y la justicia en nuestros barrios, en nuestras comunidades?
-¿Qué situaciones en nuestros barrios y comunidades necesitan cambiar? ¿Qué podemos hacer?
Oración: Dios, Padre bueno, te damos gracias porque nos ha hecho hijos tuyos por el bautismo y porque formamos parte de tu familia: la Iglesia Católica. Ayúdanos a vivir siempre como tu Hijo Jesús y a permanecer unidos a tu iglesia Santa, Católica y Apostólica. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo, Nuestro Señor. Amen
Cualquier Pregunta, Comentario o sugerencia enviela a: Mr. Rafael Taveras, (Momento Católico) 431 West 204th Street, NY. NY. 10034
 
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