- Hoy quiero invitarles a contemplar a un santo quien aún permanece
entre nosotros. Un santo que es fruto de la Misericordia que Dios
tiene para con la humanidad. Un santo al que debiéramos conocer cada
día más.
- Karol Wojtyla, hombre de nuestros tiempos, quién a pesar de su edad
( 82 años) conserva su alegría aún habiendo tenido tantas penas y
contrariedades, la esperanza, en tiempos tan angustiantes como los que
hoy vivimos y que no les encontramos solución. Karol Wojtyla, hoy,
para gracia nuestra, el Papa Juan Pablo II ha vivido y vive momentos
de grandes dolores físicos y sin embargo sigue orando y trabajando
por extender el reino de Cristo entre nosotros. Pocos han conocido
tantas penas como el: la temprana muerte de toda su familia: su madre,
su único hermano y su padre. Con ello ha vivido lo que es la soledad,
y el desamparo. También sabe lo que es tener que vivir oculto porque
se es perseguido, el trabajo físico árduo como el que desempeñaba
en las minas de cantera.Ni que decir de su salud, que cada día se
encuentra más deteriorada y experimenta, encarne propia, grandes
dolores, cansanci y la imposibilidad de desplazarse y moverse
libremente.
Todos hemos oido y quizás expresado, con admiración y
reconocimiento, el gran carisma que tiene. Es capaz de mover
multitudes, de abrir corazones endurecidos, de hacer renacer la
esperanza en quienes desfallecen. Pero ¿ es eso el carisma ? ¿ qué
es lo que vemos en él? El Papa tiene " algo " que no se ha
visto en nadie, que no se adquiere estudiando nada y que tampoco se
" nace " con ello.
- Lo que vemos en el Santo Padre es el amor que Dios tiene para con
nosotros. Cada vez que toma un niño en brazos y lo besa, está
prestando sus brazos a Dios para que sea El quien lo bese. Cada vez
que abraza a un enfermo, está permitiendo que el consuelo de Dios
llegue hasta el que sufre. Cada vez que sentimos que el corazón se
nos mueve al verlo pasar, y que no importan los desvelos, el sol, la
lluvia ,o el número de horas que haya que estar parados en una calle
solo por contemplarle un segundo y ese segundo de verlo baste para
arrepentirnos de nuestras faltas, confesarlas y querer transformar
nuestras vidas es porque estamos contemplando el rostro de Cristo, y
Cristo ¡ vaya que si mueve corazones! ¡ Vaya que si transforma vidas
!.
- En él se hace vida la invitación de Cristo : " quien quiera
seguirme que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y me siga" (
Mt.16,24) "El que los recibe a ustedes, a mí me recibe, y el que
me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado " (Mt. 10,40).
Es negándose a sí mismo y recibiendo a Dios en su alma como se ha
hecho portador del amor de Dios a los hombres. Su mensaje a la
humanidad es siempre el mismo: Misericordia, fraternidad, perdón,
amor y esperanza . Es el mensaje de Dios para estos tiempos. Por eso
los invito a que conozcamos no solo la vida, sino las obras y las
homilías de el Papa. En ellas vamos a poder " contemplar el
rostro de Cristo", vamos a encontrar la forma de seguirle, vamos
a conocer el infinito amor que nos tiene para poder nosotros tratar de
corresponder a tan maravilloso amor.
- A este Papa hoy le toca dirigir la Iglesia en tiempos muy
difíciles, donde la fe escasea, donde la obediencia es anticuada,
donde nuevas filosofías, especialmente las orientales, han confundido
y alejado, aún a católicos practicantes, de la tradición de su
doctrina. Donde, por un lado, la guerra, el hambre, las enfermedades
abundan y por otro el materialismo, el consumismo, la banalidad, el
libertinaje, la inmoralidad y la pornografía imperan en el mundo.
También su salud se ha venido deteriorando, y aunque su razonamiento
y su vida espiritual siguen lúcidos, los dolores y el cansancio que
padece son grandes cruces para él. Por eso te invito a que unido a tu
familia, a tus amigos y con toda tu " casita de oración "
te unas a pedir por él. Ofrece sacrificios y no dejes, ni un solo
día de hacer una oración por el. Es compromiso de todos los
católicos sostenerlo y fortalecerlo.
- Te invito, en comunidad a hacer la siguiente oración, con el
compromiso de cumplirla:
Madre de Dios y Madre Mía:
Hoy te pido por el que es " Todo Tuyo".
Por aquel que tan dignamente ocupa el trono de San Pedro.
Por aquel que te ha entregado toda su vida.
Por aquel que es fruto de la Misericordia de Dios hacia su pueblo.
Por aquel que fue puesto para tornar a las ovejas descarriadas a la
Casa del Padre.
- Toma, Madre Mía, mis oraciones, mis sufrimientos y mis buenas obras
pasadas, presentes y futuras, únelas a las de todo el pueblo
católico y a las de Tu Amadísimo Hijo, para que puedas ofrecérselas
al Padre e interceder ante Él por nuestro amado Pontífice.
- Yo prometo seguir como hijo fiel sus enseñanzas, defender y dar
testimonio con mi vida de la doctrina de Tu Iglesia que tan
certeramente guía el Sirvo de los Siervos Juan Pablo II. Y a el
cuídalo, protégelo, fortalécelo, consuélalo y síguelo iluminando
para que sea esa luz que ilumina al mundo en estos tiempos tan
difíciles.
Amén.
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