El varón y la mujer, tienen igual dignidad, igual valor, y ambos poseen
un cuerpo humano y están llamados al mismo fin, han sido creados por y para
el amor. Sin embargo, son distintos en su masculinidad y su feminidad.
El varón y la mujer, tienen igual dignidad, igual valor, y ambos
poseen un cuerpo humano y están llamados al mismo fin, han sido
creados por y para el amor. Sin embargo, son distintos en su
masculinidad y su feminidad. Su forma de razonar, su cerebro, son
profundamente diferentes, y esto ha sido mostrado por diversos
neurólogos.
Un estudio recientemente publicado por la Revista Time, descubre que
las mujeres procesamos las palabras con los dos lados del cerebro, en
tanto que los hombres sólo lo hacen con la parte izquierda. Por otra
parte, Foley, Brothers y Hammer registran que "La manera en la
cual el cerebro del hombre está organizado podría orientar a un
hombre hacia una superioridad visual-espacial. Su cerebro está
especializado, recibiendo los problemas espaciales en el lado derecho
y los problemas verbales en el izquierdo. Las mujeres estamos más
orientadas al lado izquierdo y somos capaces de manejar el material
verbal de modo más eficiente que los hombres. El cerebro femenino no
está especializado, sino que duplica las habilidades en ambos lados.
Ambos lados del cerebro trabajan juntos en un problema. El cerebro
femenino está más generalizado en sus funciones. Muchas personas
sienten que está es la razón por la que las mujeres son capaces de
tomar decisiones más rápidas que los hombres y son más perceptivas.
Si uno de los lados
del cerebro de una mujer es dañado, puede hacerse cargo, y retomar
sus
capacidades. No sucede lo mismo en el hombre. Si un hombre tiene un
colapso y el lado izquierdo del cerebro es dañado, él podría perder
su capacidad del habla porque el lado derecho de su cerebro maneja
sólo
los problemas de espacio."
Lo masculino y lo femenino se potencian uno al otro y posibilitan la
fecundidad en lo biológico, en lo cultural, en lo artístico, en lo
político y en lo social. Eso es complementariedad. "Hombre y
mujer, tienden hacia un mismo fin, porque ambos fueron creados como
personas y por lo tanto, como criaturas iguales comparten una misma
estructura, tienen un mismo orden y sentido escondido en el misterio
de su dignidad personal" (Pedro Juan Viladrich, Ius Canonicum):
1. Cuerpo: Todo ser humano tiene cuerpo, pero cada uno tiene una
particularidad que lo distingue de los demás, el cuerpo encarna el
espíritu, le permite ser persona humana y le permite comunicarse con
sus semejantes, y la máxima expresión de esa comunicación se da en
la unión del varón y la mujer, que poseyendo la misma naturaleza,
tienen diversas formas corpóreas que se complementan.
2. Sexualidad: Se refiere a los dos modos distintos de ser persona
humana, no solo en lo corpóreo, pero también en lo psicológico, no
se puede decir que una cualidad o virtud es exclusiva del hombre o de
la mujer, pero si se puede decir, que cada virtud o característica,
se modela, se gradúa, se manifiesta diferente en el hombre o en la
mujer. La feminidad y la masculinidad no se agotan en el plano
físico, o en la función generativa, sino que atañen a la integridad
de la persona humana:
a. Cognoscitiva, inteligencia, lenguaje, habilidades y destrezas.
b. Afectiva, valores, sentimientos y emotividad.
c. Psicomotora, comunicación corporal, desenvolvimiento y
desplazamiento del cuerpo.
3. Por eso, la mujer es femenina en todas sus actividades, como madre,
como esposa, como trabajadora, como educadora; así como el varón, es
masculino en todas las suyas.
4. Complementariedad hombre y mujer, esta se da no solo en el ámbito
físico procreativo, y no en el personal, familiar y social, la
riqueza proviene de la unión de lo diverso, el padre debe
complementar el papel educativo de la madre, al igual que la mujer
debe participar en el trabajo y en la sociedad, aportando ideas
maneras y actividades diferentes que enriquecen y complementan a
todos.
Varón y mujer se complementan, más no se completan, no son dos
mitades que al juntarse hacen un todo, son un todo que por su fin
complementan a otro todo, se complementan en sus actividades más no
se completan como personas.