Culto a lo efímero
Miguel
Rivilla San Martín
El hombre actual vive de tal modo inmerso en lo material, que no le
queda tiempo para plantearse , tan siquiera , las preguntas más
trascendentales de su existencia.
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- El hombre actual vive de tal modo inmerso en lo material , que no le
queda tiempo para plantearse , tan siquiera , las preguntas más
trascendentales de su existencia : ¿qué es la vida ?, ¿qué hago en
la vida ?, ¿qué hago con mi vida?. Las ocupaciones y preocupaciones
principales, giran casi todas, alrededor de lo efímero, lo caduco, lo
transitorio y lo banal .
- Con razón dice la Escritura que “los pensamientos del hombre son
insubstanciales”. Nos apasionamos los humanos, de tal modo, por las
apariencias de las cosas, que perdemos de vista la realidad de las
mismas. Lo presente nos oculta lo venidero; lo terreno, vela lo
trascendente y lo efímero, lo eterno y lo definitivo . Necesitamos,
de vez en cuando, un fuerte sacudimiento, que nos centre en lo
esencial ; despertar del sueño, y encararnos con la auténtica
realidad.
- A muchos, les da miedo la soledad ; huyen de sí mismos, alocados,
en busca del sentido de sus vidas. Desconocen, precisamente, que es en
el interior de cada uno, donde el hombre debe encontrarse a sí mismo
y orientar adecuadamente su vida y porvenir .
- Ojalá supiésemos todos aprovechar las no raras ocasiones que nos
depara el devenir de nuestros días, para encontrar la paz interior.
Quizás lejos del bullicio y del ruido circundantes, en la soledad,
lectura, contemplación y silencio , hallaríamos algo que mereciera
la pena : a nosotros mismos y el sentido último de nuestra vida.
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