6. ¿Nuevos estilos
de vida?
María Velázquez Dorantes
Modas van, modas vienen, lo cierto es que muchas veces
se llevan al ser humano al abismo de la frivolidad, olvidando su esencia
personal, lo que lo hace ser único y no consecuencia desencadenada de
intereses económicos.
Hay quienes le denominan nuevo estilo de varón, el lado
femenino del hombre, etc., lo cierto es que si no se encuentra en el
Diccionario de la Real Academia, el concepto de «metrosexual» es la boga
de los últimos tiempos modernos, pero ¿quiénes son y a qué le denomina
así?
Un metrosexual es el hombre que se cuida demasiado
físicamente, que es guapo, que está a la moda y sobre todo que es capaz de
conquistar a todas las mujeres, un sueño hecho realidad, es decir, el
príncipe azul que toda mujer está esperando. ¡Que vanidad!
Los famosos estilos de vida desean imponer nuevas modas
que se expresen sólo desde el exterior y a unos cuantos metros, pero ¿por
qué aún no se ha inventando un concepto o estilo de vida que hable de las
buenas virtudes, de la sencillez, de la bondad de un hombre? La respuesta
se adivina en un dos por tres, este hombre no vende. A las grandes
compañías editoriales les interesan sólo rostros y cuerpos perfectos,
imágenes deseables al ojo humano, no sentimientos, ni cualidades, ni
virtudes puesto que ello les sonaría demasiado aburrido.
Tanto la moda como la vanidad caminan juntas de la
mano, son inherentes al consumismo, es el punto de venta más ambicionado
así que no les importa a los grandes empresarios tener que clasificar en
este caso a los hombres; el feo y el guapo, lo que tienes y lo que
esperabas... superficialidad pura a la venta de mayoreo.
Ser producto de la moda convierte al ser humano en algo
plastificado, tan poco original y vano, sólo por vender, por tener éxito,
por estar en algunas portadas de revista, por ser una imitación falsa de
una realidad falsa y a esto le denomina nuevos estilos de vida.
Como decía Honorato de Balzac: “Hay que dejar la
vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir”,
y después de tantos años donde esta frase fue dicha, es importante que
aquellos que intenten pensar en la imitación de un nuevo modelo como
estilo de vida se cuestionen si no tienen algo mucho más importante que
una simple imagen.
Modas van, modas vienen, lo cierto es que muchas veces
se llevan al ser humano al abismo de la frivolidad, olvidando su esencia
personal, lo que lo hace ser único y no consecuencia desencadenada de
intereses económicos.
|