7. Salud mental y
política
María Velázquez Dorantes
La salud mental y política de los ciudadanos se
encuentra bombardeada por el desinterés verdadero por México, lo único que
hacen es enfermar las decisiones y preocuparse por un tiempo indeterminado
en el que muchas cosas pueden suceder.
¿Qué es lo que está sucediendo en México? Los arrebatos
sociales y políticos en los que nos encontramos inmersos están alterando
la salud mental y política de cada ciudadano; la siembra de la
desconfianza traerá una dura crisis para el 2006 como cosecha. Esta fecha
por la que muchos personajes se preocupan y descuidan factores clave
dentro del país, se verá afectada por los momentos en los cuales una
patria que intenta encontrarse a sí misma y estar segura, está llena de
conflictos existenciales que la derrumban cada vez que intenta
construirlos.
Su gente está cansada de caminar en las calles de la
inseguridad, de la corrupción, de la injusticia política y social, de los
desenfrenos que en el mundo de los “Pinos” se derrochan; de ser ignorados
porque les interesa más un estatuto político que la pobreza en la que se
está viviendo, de ser abandonados en las avenidas llegando a los límites
de la indigencia. Del descuido social y de la inopia humana donde muchos
sectores están sumergidos.
Esta problemática se ha incrementado por la codicia de
un poder mal arraigado, donde los personajes mexicanos quienes acuden a
las urnas, a las manifestaciones, a las oficinas de atención ciudadana son
usados como títeres de trapo, y los “grandes señores” son quienes manejan
los hilos de una sociedad, en la que la disipación tiende mucha más
atención a la violencia, al caos, a la intolerancia, a los escándalos
visuales y a la pérdida de vida.
Ya la gente se encuentra harta de la politización, de
los “intentos” de resolver el problema y cuando llegan a una conclusión es
difícil resolverlo, porque ya carcomió lo suficiente como para sentarse
solo a charlar y decir «todo está resuelto».
La salud mental y política de los ciudadanos se
encuentra bombardeada por el desinterés verdadero por México, lo único que
hacen es enfermar las decisiones y preocuparse por un tiempo indeterminado
en el que muchas cosas pueden suceder.
Es de salud mental, política, social, cultural, etc.,
pedirles a los políticos y al mismo tiempo a los comunicadores se dediquen
a ser objetivos; por un lado se necesita que trabajen, que se esfuercen
por encontrar noticias pertinentes y no que se dure más de dos semanas con
bullicios que rompen el desequilibrio; y por otro dedicar mayor compromiso
con la ciudadanía y cumplir verdaderamente con un puesto público.
Hace aproximadamente cinco meses se realizó una enorme
marcha para combatir el miedo ante la inseguridad y ¿qué ha sucedido?
Nada. La sociedad desea encontrar respuestas para un mejor estado de vida
pero, sí, los principales representantes están ocupados en otros asuntos,
difícilmente podrá llegarse a una resolución. Es pertinente que fijen las
miradas ambas partes (sociedad y gobierno) antes de sentir los malestares
de una enfermedad crónica.
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