7. La Misa y las buenas personas
Miguel Rivilla San Martín
Hora es ya que se planten los cristianos de verdad qué
es para ellos la eucaristía y si ante Dios y su propia conciencia pueden
seguir considerándose buenas personas los que habitualmente descuidan este
primordial deber.
Está bastante arraigada entre amplios sectores de
bautizados la disculpa o justificación ante otros, de su inasistencia a la
misa dominical. Sabido es que la Eucaristía es el centro de la vida de
todo cristiano.
Hoy, a pesar de las facilidades que la Iglesia ha dado
para poder participar los sábados y vísperas de fiesta a quienes no puedan
de otro modo, el hecho es, que gran parte de católicos no cumplen con este
primordial deber de su religión.
Una de las disculpas más comunes es la que dicen: “Es
que para ser buena persona no hace falta ir a misa”. Generalmente,
entienden estos tales por buena persona no robar ni matar y poco más,
cosas todas negativas. No han descubierto el valor inestimable y positivo
de la santa misa por ignorancia, prejuicios o imposiciones de tiempo
pasado.
Hora es ya que se planten los cristianos de verdad qué
es para ellos la eucaristía y si ante Dios y su propia conciencia pueden
seguir considerándose buenas personas los que habitualmente descuidan este
primordial deber.
Poco compromiso cabe esperar de los que en su vida
personal, familiar, social y católica no cumplen con esta concreta
obligación. Responda cada uno con la mano en el corazón.
|