5. Es cuestión de actitud
María Velázquez Dorantes
Los deportistas mexicanos tienen un gran obstáculo:
falta de disciplina, constancia y reto a sí mismos.
Las olimpiadas de Atenas 2004 han dejado
un rastro de tristeza en la nación mexicana, un rastro de decepción y
desesperación al ver su actuar de los deportistas.
Las especulaciones que giran en torno al
regreso prontito de los mexicanos son bastantes y se pueden resumir en la
falta de apoyo por parte del gobierno y la falta de entrenamiento.
Aunado a esto, los deportistas tienen un
gran obstáculo, su actitud al estar frente al adversario y dicha actitud
se sintetiza en falta de disciplina, constancia y reto a sí mismos.
El hecho de que la idea “tercer mundista”
divague por todo el país y gran parte del continente americano, no resulta
optimista para quienes en realidad llegan a un país a demostrar sus
habilidades físicas y mentales; la actitud frente a esta ideología logra
que se sientan perdedores antes de actuar.
Todo hombre tiene la capacidad de
realizar acciones, siempre y cuando realmente se encuentre convencido de
que puede hacerlo, si titubea ante el logro está comenzando mal, si la
inseguridad le acompaña tomada de la mano de un entrenamiento raquítico,
de un apoyo moral bajo, de una insatisfacción por lo que realizan es obvio
que no avanzarán y el regreso será nugatorio tanto para ellos como para
quienes los esperan tras la burla y el abucheo.
No es justificable escudarse en un mal
entrenador, en un gobierno que probablemente no los apoye, ni en un
mitoteo de echarle la culpa al otro, hay que salir a la batalla creyendo
que son los mejores y actuarán como los mejores, convencidos de
representar a su país, persuadidos por la medalla de oro y no por figurar
entre los diez mejores.
Que estas olimpiadas sirvan de ejemplo a
todos los deportistas para forjarse un carácter competitivo, seguro y
pujante en la lucha; no de sumisión y pérdida, todo pareciera indicar que
los mexicanos no se consideran capaces de ganar, y demuestran una
debilidad de identidad.
La disciplina, el orden, la actitud
positiva, el reto es lo que impulsa a un buen competidor en todas sus
áreas, de forjadores está realizada la historiografía olímpica y por qué
México no puede ser parte de ese esfuerzo histórico; es una experiencia
más en el libro de la vida para que cada día luchemos por ser mejor
hombre, mejor ser humano, mejor deportista, mejor miembro social. |