5. El sedentarismo capital
María Velázquez Dorantes
...la filosofía de la comodidad destruye
intelectualmente al hombre, no existe la preocupación y ni esfuerzo que le
permita desarrollarse mentalmente.
La forma de gobierno supra capitalista y
capitalista en la que estamos inmersos ha formado al hombre bajo las
distintas necesidades creadas por este globo magnético, que
definitivamente ha logrado impregnarnos a él hasta convertirnos en
verdaderos sedentarios de la comercialización y adquisición de objetos
materiales y recurren a ello porque no existe la posibilidad de colocar
marca a los objetos espirituales, aún no se ha encontrado la forma de
empaquetar los valores morales, éticos y sociales, las emociones o los
sentimientos; como tampoco han logrado envasar a los fenómenos naturales.
Las sociedades mercantilizadas por está
forma de gobierno se han convertido en sedentarias e inmóviles, debido a
que los grandes avances de la ciencia y la tecnología han logrado atrapar
al ser humano dentro de la inercia; hoy en día existe la compra desde
casa, el análisis crítico desde las redes digitales, la charla a través de
los medios electrónicos, las biografías por parte de las pinacotecas, las
programaciones multimedia que escriben mientras las personas le dictan a
un medio frío como la computadora, bajo la filosofía de la comodidad.
Sin embargo la filosofía de la comodidad
destruye intelectualmente al hombre, no existe la preocupación y ni
esfuerzo que le permita desarrollarse mentalmente.
Alguna vez alguien se pregunto ¿ hasta
donde llegará el hombre? Y de acuerdo a ello, la industria cinematográfica
presenta géneros de ficción y acción futurista en los cuales no estamos
tan lejos para alcanzar niveles donde un mecanismo sea el que piense en
lugar de la mente humana y todo ello origina las posibilidades del
sedentarismo individual, del crecimiento del egoísmo y de esa permanencia
que el capitalismo ha proyectado generando dos rostros: el del hombre
evolutivo y capaz de desarrollar grandes invenciones y el hombre que se
pierde dentro de esa evolución.
El común denominador de esta estática es
el individuo y a él mismo le corresponde descubrir que las grandes
invenciones traen como consecuencia pérdida de análisis, lucha de poderes,
desastres sociales a causa de las iniciativas que hoy parecen utopías pero
que realmente nos hacen participes de quien pensó: ¿hasta donde llegará el
hombre?.
|