5. Kerry ganará
Mikel Agirregabiria Agirre
Una predicción basada en indicios y esperanzas de
calado variable.
En medio de los numerosos pronósticos
sobre la carrera electoral norteamericana, y animado por anteriores
aciertos en elecciones varias (generales, europeas, o incluso de algún
rectorado con seis candidaturas universitarias) he aquí nuestra particular
apuesta: Kerry derrotará a Bush.
Aportaremos algunos argumentos,
naturalmente no concluyentes, pero que convergen en la misma previsión. El
primer debate electoral en la carrera hacia la Casa Blanca entre el
presidente y el senador demócrata, fue vencido por el aspirante según
todos los medios de comunicación. Puede resumirse en dos frases de cada
uno de ellos. Kerry dijo “Irak es un error” y Bush “El mundo está mejor”.
El votante promedio estadounidense sabe que el primero acertó más y que el
segundo mintió por su fallo de previsión en la crisis iraquí.
La remontada en las
encuestas electorales es un dato coyuntural que probablemente sufrirá
altibajos en su evolución, pero son apreciables algunas tendencias de
fondo en la sociedad estadounidense. Detalles significativos sobre una
reformulación paulatina del “sueño americano” hacia un patriotismo más
moderno, más demócrata que republicano, más “newyorkino”, más
“europeo”, que busque menos la supremacía mundial desde la hegemonía
económico-militar autosuficiente. Comienzan a alzarse en Estados Unidos
corrientes de opinión que abogan por un planeta más solidario, más
interdependiente y más justo, sin la visión de “nación elegida” (nada
menos que por Dios, según algunos).
Estos patriotismos caducos, de “pueblo
designado que puede derrotar a sus enemigos”, sobreviven entre un alto
porcentaje de las ciudadanías de USA o Israel. Fueron paradigmáticos en
todos los imperios de los últimos siglos, perviviendo por ello en menor
medida la perspectiva de “ganar venciendo y no convenciendo” en
determinados sustratos sociales del Reino Unido, España,… además de los
regímenes teocráticos donde la población fundamentalista cree contar con
“aliados divinos” que compensen la evidente asimetría de poder fáctico en
nuestro planeta.
La diferencia entre Kerry y Bush quizá no
sea demasiada desde una perspectiva europea o alejada de USA, pero la
altura del candidato es manifiestamente superior al presidente saliente.
Kerry no sólo le saca un palmo de estatura física a Bush, sino que su
educación, perspicacia y visión del futuro son indudablemente más certeras
y prospectivas.
Sólo un dato final
basado en una “leyenda urbana”, de las denominadas FOAFS (friend of a
friend stories, historias de un amigo de un amigo), que en este caso
es rigurosamente cierta y que expresa descriptivamente la figura del
candidato. Se trata de una foto, totalmente certificada, donde
aparece Kerry sentado detrás de Jane Fonda durante una reunión pacifista
en Valley Forge (Pennsylvania) en septiembre de 1970, tras haber
solicitado en enero la baja de su servicio militar en Vietnam antes de
tiempo, para presentarse como candidato a un escaño en el Congreso en
Massachussets. Un detalle aislado no avala una biografía compleja como la
de Kerry, pero puede otorgar un aliento de esperanza de un candidato
presidencial que odiaba la guerra, especialmente tras su experiencia
bélica como combatiente.
Quizá con Kerry podamos avanzar menos
lentamente para vislumbrar un nuevo hito para la Humanidad con el fin de
los imperios, superadora de una historia subyugada por una sucesión de
hegemónicos imperios periódicos. Confiemos que un espíritu de inteligencia
pacifista, no sólo euro-céntrico, se extienda con la labor de todos
nosotros de modo que progrese una paz basada en la justicia y el respeto a
todos los derechos humanos, individuales y colectivos.
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