2. Autofinanciamiento
...“más del setenta y dos por ciento de los
españoles considera que la Iglesia debe dejar de depender de los
presupuestos del Estado y debe autofinanciarse...”: dicen los sondeos que
por lo menos hasta un cincuenta y cuatro por ciento de los votantes del PP
comulgan con la tesis de la autofinanciación.
No es porque el asunto se haya puesto
sobre el tapete una vez más, es que el asunto viene trayendo cola desde
hace mucho tiempo: la iglesia, así, con minúscula, que es tanto como decir
las iglesias, para que quepan todas, deben autofinanciarse. Y no es que lo
piense solamente yo, es el sentir común del setenta por ciento de los
españoles, lo cual implica que de la mayoría de los católicos. Así que
esta creencia es una convicción mayoritaria, a la cual no hay que acusarla
ni de laicista ni de nada por el estilo. Porque es que cuando nos interesa
un eslogan lo retorcemos de tal manera que pareciera convertirse en dogma
de fe.
Me hace mucha gracia que un estado, o un
gobierno, que evidentemente no es lo mismo, solamente sean buenos para lo
que nos interesa, sobre todo cuando lo que nos interesa toca a nuestras
finanzas. Cuando el estado es dadivoso, es bueno; cuando el estado
restringe no solamente es pecaminoso, infernal sino que además está dando
un golpe de estado, como ha sugerido el obispo de Ávila. Y eso, monseñor,
es demasiado insinuar. Y más todavía cuando se le compara con el nazismo y
otras barbaridades.
Según los sondeos “más del setenta y dos
por ciento de los españoles considera que la Iglesia debe dejar de
depender de los presupuestos del Estado y debe autofinanciarse. Hasta los
votantes del PP, que son más católicos, dicen ellos, dice la jerarquía,
dicen los lineamientos del partido, aceptan el autofinanciamiento de la
Iglesia: dicen los sondeos que por lo menos hasta un cincuenta y cuatro
por ciento de los votantes del PP comulgan con la tesis de la
autofinanciación.
No estoy de acuerdo con todas las
políticas que intenta implementar el PSOE pero estoy menos de acuerdo con
que la jerarquía eclesiástica católica apoyada por los partidos que
siempre la apoyan en las maduras, pero que le quitan el apoyo en las
duras, y pongo por caso la guerra de Irak, que no es asunto de poca
montan, quieran montar ahora un show de persecución religiosa que ni viene
a cuento ni es procedente.
Y es que uno, como católico, debe de
estar con la sinceridad y con la justicia, mucho más que con las
conveniencias, sobre todo cuando hasta la mayoría de los católicos
rechazan esas conveniencias.
La iglesia católico en estos asuntos debe
también escuchar a la mayoría
Porque de lo contraria continuaremos
enfangados en dogmas jerárquicos pero no en democracia participativa. Así
que, a meditar, que la meditación siempre produce más luces que la
palabrería.
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