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8. Asesinato autorizado

Pedro L. Iglesias Martínez

Comentario ante la autorización judicial consintiendo que se practique el aborto a una joven deficiente asturiana en su sexto mes de gestación, a instancia de los padres.

En estos días en los que “algunos” celebramos el misterio de la Natividad, del nacimiento del Niño-Dios, en nuestro país un juez (curiosamente apellidado Niño) ha autorizado el practicarle un aborto a una joven de 27 años de edad, deficiente, natural de Avilés (Asturias), que está ya en el sexto mes de gestación. Todo ello a instancias de los padres de esta muchacha. El colegio de médicos asturianos, según su presidenta la doctora Rodríguez Menéndez, se niega en redondo a realizar dicho aborto, por lo que el juez debe estar desolado ante la “intolerancia” de los galenos astures.

El fiscal jefe de Asturias, Gerardo Herrero, ha presentado un recurso contra la sentencia ante la Audiencia Provincial, y cabe la posibilidad, que con la diligencia con la que se actúa en nuestros tribunales, para cuando se dicte nueva sentencia, el "ñaño" vaya ya por el tercer chupete… Esa es la esperanza de personas e instituciones que se han ofrecido para adoptar al pequeño y ayudar a la madre, y también la de quienes creemos y sabemos, que la vida de cualquiera es sagrada, que el ser humano en todo caso y situación, es excepcionalmente digno, tanto si está naciendo, como si está viviendo o muriendo. La vida de ese no-nacido es tan sagrada, incluso, como la del Sr. José Luis Niño, juez que autoriza el nacimiento prematuro (con seis meses ya no se puede hablar de aborto) y la “interrupción” de la vida del bebe. (Para los católicos, el asesinato)

Para quienes somos católicos, tanto da que este niño lleve seis meses en las entrañas de una chica deficiente, esperando ver la luz, como que lleve seis minutos. Ese niño no llegará a ser humano sino lo fue desde su principio, desde su origen, por mucho que a los legisladores, jueces y políticos progresistas, esta afirmación les resulte “políticamente incorrecta” en medio de su cultura de muerte.

Los padres de la chica deficiente son los que han solicitado el aborto de su hija. La caridad cristiana nos invita a no condenar, aun cuando sabemos que se equivocan. Pero la responsabilidad de quien pudiendo evitar un mal, no lo hace, ésa si es exigible por la sociedad. “Cuando el Estado no pone su poder al servicio de los derechos de todo ciudadano, y particularmente de quien es más débil, se quebrantan los fundamentos mismos del Estado de derecho…” (C.D.F. Instr. Donum vitae, 3) Ya, comprendo que al Sr. Juez esto le pueda traer al fresco, tanto como el hecho, si es católico, de quedar automáticamente excomulgado si se ratifica en su decisión.

Es Navidad, celebración cristiana del nacimiento de Dios hecho hombre por amor a hombres. Dos mil años después de este acontecimiento, algunos se permiten jugar con la vida de los demás eliminando al débil que estorba. ¿Esto es el progreso?

A pesar de todo, si hay suerte, y con el permiso de la autoridad competente, el “nano” asturiano nos recordará que cada niño que viene al mundo nos dice que Dios sigue esperando en el hombre. Para ello, solo necesita vivir.

 
 

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