2. Europa, Auschwitz,
África
Mikel Agirregabiria Agirre
La reflexión por el sexagésimo aniversario de la
liberación del “campo de exterminio” de Auschwitz debe movernos a la
acción colectiva contra el racismo, la injusticia y el genocidio…
actuales.
El “Primer Mundo”, especialmente Norteamérica y Europa,
sigue explotando los recursos humanos y materiales del resto del Planeta.
Los europeos en particular, quienes decimos no entender cómo pudo
producirse en el centro de nuestro territorio una barbarie como el
holocausto judío, mantenemos una alta dosis de hipocresía y ceguera sobre
el agravio continental. Criticamos la doctrina Monroe, de “América para
los americanos”, que otorga a Estados Unidos el control económico y social
del subcontinente americano al sur del Río Grande, que los “espaldas
mojadas” tratan de cruzar para salvarse. Mientras tanto, África nuestro
propio continente al sur, vestigio de los colonialismos europeos, está más
cercado que nunca por el mismo Mar Mediterráneo, que antaño uniera
civilizaciones y que ahora ahoga a emigrantes por millares.
En nuestra trastienda continental y en pleno 2005, bajo
una ley no escrita de “África para los europeos”, las hambrunas, las
sequías, el SIDA y la desatención europea en ayuda sanitaria y educativa
están condenando a todo un continente, el más cercano a nosotros. La
esperanza de vida humana que se duplicó en Europa durante el siglo XX y
sigue aumentando constantemente (100 años para nuestros bebés), en el
vecino continente del sur descenderá de los 59 años actuales a sólo 45
años, por la pobreza crónica de una población infectada masivamente por el
SIDA y que apenas recibe medicinas por presiones de las multinacionales
farmacéuticas.
No nos engañemos: Hoy día, cuando incluso la Comisión
Europea se plantea financiar “campos de retención” para inmigrantes en el
Magreb gestionados por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados
(ACNUR), “Auschwitz se llama África”. Actuemos ya para que no tengan que
avergonzarse de nosotros nuestros hijos y nietos.
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