2.
Espejo del Mundo
María Velázquez Dorantes
Conferencia impartida por el presbítero Jorge Armando
Ruiz Castellanos de la Arquidiócesis de México.
Hablar del espejo es un título muy inherente y
evocador, el espejo un objeto fascinante, antiguo, que desde hace muchos
siglos es un elemento importante en la cultura; pensamos en el espejo de
una casa, antiguos o cotidianos, o podemos pensar ya desde el punto de la
cultura en cuántas veces se han representado los espejos en obras de arte.
Hablar del espejo del mundo me parece que equivale a decir que la pintura
es un espejo del mundo, que el arte de la pintura es o puede ser un espejo
del mundo, entendiendo como mundo a la realidad, al sujeto; la pintura
puede ser un espejo del universo entero. Ciertamente en la pintura podemos
representar el cielo, las estrellas, los planetas, podemos representar
cosas muy complejas. En la pintura podemos prácticamente todo; pero existe
algo que parece muy importante que se tenga en cuenta, hablar de la
pintura como espejo del mundo, señala que la pintura no es el mundo, ni la
realidad, sino que se trata de sólo su espejo.
Dentro de la pintura se encuentran dos grandes campos:
por una parte el de la naturaleza como un mundo armonioso y otra parte el
arte, donde interviene el hombre; se suele hablar de arte en muy general
cuando existe la mano del hombre, lo importante es la conciliación de una
naturaleza, ya no es el mundo como cualquier otro mundo, ya es una
modificación de un mundo y se podría pensar en que existe un mundo de
apariencias y el espejo puede ser un mundo de apariencias, en el espejo
parece que las cosas se ven como son, pero lo cierto es que se ven como
aparecen, pero en el espejo se ve la realidad o es otra forma de la
realidad, y muchas gentes creen que la función de la pintura es la misma
que la del espejo, la de representar la realidad.
La pintura es el espejo del mundo aparente, son espejos
del mundo real, sin embargo, la pintura es realista en el sentido mismo de
la realidad. El arte de alguna manera es el gran pintor de la realidad,
pero es una realidad a otra dimensión, una realidad que va mucho más allá
de una mera descripción de las apariencias, una realidad donde al arte
hace participar al espectador de una escena, aquella escena de la vida.
Pero podríamos preguntarnos: ¿realmente las cosas son cómo se ven en el
espejo? La imagen del espejo no es una imagen inversa, al revés, no es una
imagen irreal porque se trata de una imagen bidimensional de la realidad
que es tridimensional y aún multidimensional porque es la realidad y en el
espejo sólo se presenta una superficie urbana; para estar y no estar; y
esa es la fascinación del espejo, parece tener profundidad.
La pintura es una representación con texturas, líneas y
colores; funciona con espacios sobre una superficie plana, donde el
artista puede soltar su mano, su cabeza, su ser entero, para volcar una
imagen de la realidad. El pintor va haciendo sus formas en el espejo de la
realidad, en la pintura está siempre presente la interpretación del
pintor, su visión, siempre la visión del pintor se interpone entre el
modelo escogido, la imagen que se está representado y su obra.
La pintura como espejo de la realidad, no se confunde
con la realidad, es una imagen referida a la realidad, y aunque aparente
ser muy realista, en esta se encuentra una visión del hombre. Siempre el
arte va más allá, el arte es otra cosa distinta del mundo, pero los
espejos también descubren mundos ocultos, el artista se ha mirado en el
espejo, frente al espejo se puede mirar cómo existe una herida, hay una
mirada que descubre más allá de la apariencia y por ello a la pintura se
le considera espejo del mundo.
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